Durante el transcurso de 2025, Colombia ha vuelto a posicionarse dentro de los diez países con mayor afectación por terrorismo a nivel global. Según el Global Terrorism Index 2026, la nación registró sus indicadores más críticos de violencia y mortalidad en más de una década, alcanzando el noveno lugar en el escalafón mundial.

Este alarmante posicionamiento, detallado por el Instituto de la Economía y la Paz, responde a un recrudecimiento de las acciones violentas perpetradas por grupos armados irregulares. Los datos estadísticos reflejan que, en comparación con el periodo anterior, los atentados terroristas en territorio colombiano se dispararon un 70%, mientras que las muertes vinculadas a estos hechos crecieron un 47%.

Dicha escalada de violencia se atribuye principalmente a la ofensiva de las disidencias de las Farc y del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Este incremento no solo rompe con la tendencia de mejora que se traía anteriormente, sino que sitúa al país en su punto más crítico desde el año 2013, revirtiendo los avances logrados tras el acuerdo de paz de 2016.

El informe subraya que la fragilidad en las mesas de diálogo y una respuesta institucional limitada en territorios estratégicos han permitido que estos grupos expandan su control. El uso de tácticas de combate innovadoras y violentas ha deteriorado gravemente la seguridad en las zonas fronterizas y regiones con presencia histórica de conflictos.

Colombia en el contexto internacional

Con una calificación de 7,116 en el índice, Colombia se convirtió en el país sudamericano con el mayor aumento en el impacto del terrorismo durante 2025. En el ranking global, solo es superada por naciones con crisis agudas como Pakistán, Burkina Faso y Nigeria.

Es relevante destacar que los registros de 213 fallecimientos y 442 ataques terroristas durante el año representan picos históricos desde que se lleva el registro de este índice. Mientras que a nivel mundial la tendencia fue a la baja —con una reducción del 28% en muertes (5.582 en total) y del 22% en ataques—, Colombia caminó en sentido contrario, ascendiendo cinco puestos en la lista mundial en apenas doce meses.

Responsables y tácticas de la violencia

El análisis del Instituto de la Economía y la Paz identifica a las disidencias de las Farc y al ELN como los principales dinamizadores del terror, siendo responsables de más del 60% de los ataques y las víctimas mortales en el país. El reporte sugiere que estas agrupaciones aprovecharon el debilitamiento de los procesos de paz para fortalecerse en áreas remotas.

En términos operativos, las cifras son contundentes:

  • Disidencias de las Farc: 283 atentados y 125 víctimas fatales.
  • ELN: 150 acciones armadas y 88 personas fallecidas.

Aunque los ataques estuvieron dirigidos mayoritariamente contra la Policía y las Fuerzas Armadas, el dato más preocupante es que los civiles representaron más del 50% de las muertes totales registradas por estos incidentes.

Geografía del conflicto y uso de nuevas tecnologías

El suroccidente del país sigue siendo el epicentro de la tragedia. El 84% de los hechos terroristas en 2025 ocurrieron en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca. Específicamente, el Cauca reportó 181 ataques con un saldo de 66 muertos, mientras que el Valle registró 59 atentados y 31 fallecimientos.

El Global Terrorism Index 2026 también puso el foco en las regiones fronterizas como el Catatumbo (Norte de Santander) y los límites con Venezuela, abarcando departamentos como Arauca, Guaviare y Nariño. En estas zonas, la porosidad de la frontera facilita el refugio y el suministro de los grupos armados. De hecho, el informe resalta que el 41% de los ataques terroristas en todo el mundo suceden a menos de 50 kilómetros de una línea fronteriza.

Un fenómeno sin precedentes en la región es la implementación de drones comerciales armados. Entre 2024 y 2025, se contabilizaron 77 ataques con estos dispositivos, una táctica influenciada por conflictos internacionales como el de Ucrania. Esta tecnología ha permitido a las disidencias y al ELN ejecutar ofensivas sorpresivas contra bases militares.

Uno de los episodios más sangrientos ocurrió en Antioquia, donde un dron cargado con explosivos impactó un helicóptero de la policía, cobrando la vida de 13 uniformados. El informe advierte que esta nueva modalidad de guerra plantea desafíos de seguridad que el Estado colombiano aún no logra neutralizar eficazmente.

Impacto de la política de ‘Paz Total’

El estudio vincula la actual crisis de seguridad con la política de ‘Paz Total’ implementada por el ejecutivo de Gustavo Petro. Según el documento, esta estrategia no ha logrado mitigar el poder de los grupos armados. Por el contrario, el informe sostiene que “los grupos han aprovechado los periodos de diálogo para expandir operaciones, disputar territorios y mantener ataques contra Estado y civiles”.

Finalmente, el Global Terrorism Index 2026 hace eco de las denuncias de organizaciones de derechos humanos sobre el incremento del desplazamiento forzado y la degradación de la seguridad pública, factores que consolidan el regreso de Colombia al lamentable listado de las naciones más afectadas por el terrorismo internacional.