El Zulia despide hoy a uno de sus robles más vigorosos. A los 82 años, la partida de Oscar Belloso Medina no solo deja un vacío en los pasillos universitarios, sino que marca el cierre de un capítulo fundamental en la historia del emprendimiento educativo y la lucha social en la región.

Su nombre, indisolublemente ligado a la Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín (URBE) y al Cunibe, es hoy sinónimo de una visión que transformó el paisaje académico del occidente venezolano y se proyectó con éxito hacia el exterior.

​Nacido bajo el sol marabino, Belloso Medina no fue un hombre de una sola faceta. Aunque el mundo lo reconoce como el gran capitán del sector educativo, su forja comenzó en el terreno de la política y el servicio público.

Durante sus años de formación, fue un militante destacado del partido socialcristiano Copei, donde absorbió la doctrina del humanismo cristiano que, años más tarde, trasladaría de la arena política a las aulas de clase. Su paso por la «tolda verde» fue el laboratorio donde entendió que el desarrollo de un pueblo pasa, invariablemente, por el fortalecimiento de sus instituciones.

​Como médico de profesión, siempre mantuvo ese instinto de diagnóstico preciso sobre las carencias de su entorno. Esa sensibilidad lo llevó a fundar el Cunibe y, posteriormente, la URBE en 1989. Bajo su guía, estas instituciones no solo crecieron en infraestructura, sino que democratizaron el acceso a carreras tecnológicas y gerenciales.

Sin embargo, su ambición por la excelencia no se detuvo en las fronteras del Zulia. Su agudeza estratégica lo llevó a exportar la experiencia educativa nacional hacia los Estados Unidos, fundando URBE University en la ciudad de Miami. Con este paso, Belloso Medina creó un puente de oportunidades para la comunidad latina, permitiendo que miles de inmigrantes encontraran en Florida un espacio académico con sello venezolano para profesionalizarse.

​Oscar Belloso Medina fue, ante todo, un luchador social. Entendía que la universidad no podía ser una torre de marfil aislada de los problemas de la calle. Por ello, impulsó proyectos de extensión que beneficiaron a miles de zulianos, mientras simultáneamente posicionaba su modelo educativo en el competitivo mercado estadounidense.

Su estilo de liderazgo era enérgico y paternal a la vez: un hombre que exigía excelencia porque creía profundamente en el potencial del talento local y en la capacidad de los hispanos para triunfar en cualquier latitud.

​Su legado político también se sintió en el Congreso Nacional y en instancias legislativas regionales, donde siempre fue una voz firme en defensa de la descentralización.

Belloso Medina creía en un Zulia pujante, capaz de educar a sus propios hijos y de competir internacionalmente.

​Hoy, la comunidad académica rinde tributo a un hombre que supo amalgamar la disciplina del médico, la pasión del político y la audacia del empresario internacional.

Con su fallecimiento, se pierde a un pilar, pero se hereda una estructura sólida que trasciende fronteras.

Oscar Belloso Medina se retira de la escena dejando un legado que educa hoy en Maracaibo y en Miami, demostrando que el conocimiento es la única herramienta verdadera para la libertad.

Crítica24