La noche en Milán avanzaba como una más dentro del LUX Tour… hasta que todo se detuvo. Sin previo aviso, con el público todavía metido de lleno en el espectáculo, Rosalía frenó el concierto en seco cuando apenas se había superado la mitad del show. Lo que parecía una actuación más terminó convirtiéndose en una escena inesperada que dejó al recinto en silencio y con muchas preguntas en el aire.
Durante unos minutos, nadie sabía si el concierto continuaría o no. La artista desapareció del ritmo habitual del espectáculo y, poco después, explicó lo que estaba ocurriendo. «Intenté hacer este espectáculo desde el principio a pesar de estar enferma. Tuve una intoxicación alimentaria muy grave e intenté aguantar hasta el final, pero me siento fatal», confesó ante un público que pasó rápidamente de la euforia a la preocupación.
«Estoy aquí en el suelo, esforzándome al máximo»
Lejos de ocultar la situación, Rosalía habló con total claridad sobre su estado físico, dejando una de las imágenes más impactantes de la gira. «He estado vomitando entre bastidores y de verdad quiero dar el mejor espectáculo posible, y básicamente estoy aquí, en el suelo, esforzándome al máximo», explicó.
El intento de seguir adelante fue evidente. Durante unos minutos, el concierto continuó, aunque ya con otra energía. La exigencia física del show -coreografías, desplazamientos constantes y potencia vocal- hacía prácticamente imposible mantener el nivel habitual en esas condiciones.
«Puedo intentar continuar, pero en algún momento tendré que parar. Estoy muy enferma y de verdad lo estoy intentando, voy a darlo todo, pero si tenemos que parar, puede que tengamos que hacerlo si físicamente no puedo continuar. Tengo dolor», añadió sobre el escenario, anticipando lo que acabaría ocurriendo.
Un final abrupto y un público en vilo
Finalmente, el concierto no pudo completarse. La actuación quedó interrumpida cuando aún faltaba parte del repertorio, en un desenlace tan poco habitual como revelador. La primera mitad del show había transcurrido con normalidad, lo que hizo todavía más evidente el contraste con ese final abrupto.
El público reaccionó con comprensión ante una situación que se percibía como límite. Más allá del desconcierto inicial, la sensación general fue que la artista había intentado sostener el espectáculo hasta donde el cuerpo le permitió.
Madrid, en el aire
Tras lo ocurrido, la incertidumbre se traslada ahora a las próximas fechas de la gira. Por el momento, no se ha emitido un comunicado oficial que aclare su estado ni posibles cambios en el calendario, lo que ha incrementado las dudas entre los fans.
El LUX Tour tiene su siguiente parada el 30 de marzo en el Movistar Arena de Madrid, una de las citas más esperadas del recorrido europeo. A día de hoy, el concierto sigue programado, pero el episodio vivido en Milán ha encendido todas las alarmas.
La propia Rosalía puso nombre a lo ocurrido: una intoxicación alimentaria grave que podría requerir varios días de recuperación. En una gira de esta exigencia, donde cada actuación implica un desgaste físico constante, cualquier contratiempo puede alterar los planes.
Por ahora, no hay confirmación oficial de cambios. Pero tras lo vivido en Milán, la gran pregunta ya está sobre la mesa: si podrá llegar a tiempo para Madrid.
HP
