Andrea Echeverri, la compositora y cantante de Los Aterciopelados, es un volcán de creatividad capaz de transformar en arte hasta las noticias más terribles.
Andrea recibió hace un tiempo un diagnóstico devastador para cualquier persona: Sufría cáncer.
Era un cáncer de seno, pero no de cualquier tipo. Era triple negativo, el más severo, metastásico y difícil de tratar de todos.
Triple negativo quiere decir que el cáncer no responde a tratamientos hormonales con estrógeno, progesterona, ni a la proteína Her2. Sé, de manera muy cercana, de lo que les estoy hablando. La esperanza de supervivencia es menor que la de cualquier otra clase de cáncer de seno y las posibilidades de reincidencia son mayores.
Por fortuna, fue tempranamente detectado
Andrea no se dejó amilanar por el diagnóstico estremecedor. Se sometió a un duro tratamiento que incluyó mastectomía doble y quince días después, ante un nuevo hallazgo, extracción de su pezón derecho.
La florecita rockera convirtió su angustia y su dolor en una canción llamada “La teta pirata”.
