Durante las primeras horas del miércoles 25 de marzo, las Fuerzas Militares de Colombia ejecutaron una ofensiva táctica contra un enclave del bloque Amazonas, perteneciente al Estado Mayor Central (EMC). La operación tuvo lugar en una zona rural del corregimiento de Pacoa, en el departamento del Vaupés, específicamente en las proximidades del río Apaporis y en el área limítrofe con los departamentos de Amazonas y Guaviare.

El ataque, que contó con la participación de dos aeronaves Super Tucano, dejó como saldo preliminar la muerte de seis individuos. Tras la intervención, los restos fueron trasladados hacia la ciudad de Bogotá con el fin de iniciar las labores de identificación técnica y legal.

Los reportes de inteligencia previos, desarrollados durante aproximadamente una semana, permitieron la ubicación estratégica del campamento. Según los datos obtenidos, se sospechaba que Iván Mordisco se encontraba en el sitio debido a complicaciones de salud reportadas meses atrás. Esta condición habría obligado al líder guerrillero a gestionar la compra de medicamentos específicos, lo cual facilitó que los organismos de seguridad rastrearan su ubicación geográfica.

No obstante, el sábado 28 de marzo, se pudo confirmar que el cuerpo de Mordisco no se halla entre los cadáveres recuperados en la zona del bombardeo. Este hallazgo mantiene vigente la incógnita sobre la ubicación actual y el estado del máximo cabecilla de este grupo disidente.

Tras la ofensiva en el terreno, las autoridades militares reportaron el hallazgo y la incautación de diverso material bélico y logístico, que incluye:

  • Armamento de guerra y explosivos.
  • Equipos de campaña y dispositivos tecnológicos.
  • Material de comunicaciones e insignias de la organización.
  • Manuales de doctrina ilegal y componentes para el ensamblaje de drones.

Proceso de identificación forense

El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses informó que los seis cuerpos ingresaron a sus dependencias en la capital del país durante la madrugada de este 28 de marzo. El reporte oficial detalla que los restos corresponden a cuatro mujeres y dos hombres, quienes fueron trasladados desde San José del Guaviare.

La institución forense precisó que los fallecidos están vinculados a las operaciones recientes de la fuerza pública en las regiones de Amazonas y Guaviare. En la actualidad, se llevan a cabo análisis especializados para determinar si estos individuos ocupaban cargos de relevancia dentro de la jerarquía de la estructura armada, además de agotar los recursos técnicos para descartar definitivamente la presencia del líder principal entre las bajas.

Dudas sobre la ubicación de Mordisco

Pese a que la inteligencia militar sugería la presencia de Iván Mordisco en el lugar de la operación —basándose en el hallazgo de objetos vinculados directamente a él—, su ausencia física entre los occisos prolonga la incertidumbre. Este escenario ha recordado operativos previos, como el ocurrido en abril de 2025 en el sur del Caquetá.

En aquella ocasión, la Policía Nacional recolectó evidencias como un fusil, un computador portátil y unas gafas formuladas que pertenecían al cabecilla. Al respecto de este tipo de hallazgos, el entonces director de la Policía, el general Carlos Triana, manifestó en su momento:

“Estos elementos fueron sometidos a análisis judicial.”

El alto mando subrayó en dicha oportunidad que estos indicios confirmaban que el jefe disidente había abandonado la zona poco antes de que las tropas llegaran, destacando además la complejidad geográfica de estos territorios, lo que dificulta la verificación inmediata de los resultados operativos.

En la intervención más reciente, aunque el despliegue se enfocó en un punto de alta probabilidad de hallazgo del objetivo, la confirmación de que no figura entre los abatidos deja abierta la investigación. Mientras tanto, el círculo cercano al líder continúa bajo una fuerte presión estatal.

Recientemente se han reportado las capturas de familiares cercanos identificados con los alias de J, Conejo, José y Mono Luis. A esto se suma la entrega voluntaria de un cuñado en la región del Amazonas y el fallecimiento de su expareja sentimental, conocida como alias Jenny, en un procedimiento militar anterior.

Kch