Eugenio Suárez tardó tres partidos para que diera la cara con un golpe clave.

El bambinazo de tres vueltas de Suárez en el cierre del sexto inning le dio a los Rojos todas las carreras que necesitaban para imponerse por 3-2 a los Medias Rojas el domingo en el Great American Ball Park. El triunfo le dio al conjunto de Cincinnati dos de tres compromisos en su primera serie del 2026.

Luego de ser silenciados por el zurdo de los Patirrojos, Connelly Early, hasta el sexto capítulo, los Rojos cobraron vida luego de que Matt McLain iniciara el inning con un sencillo. Con un out, Early fue relevado por el diestro Greg Weissert y Cincinnati aprovechó.

Sal Stewart negoció un boleto para fijar la mesa para Suárez, quien casi es retirado con una rodada de doble play a comienzos del turno cuando su roletazo hacia la tercera base se fue de foul por poco. Luego castigó un pitcheo con la cuenta 0-2 hacia el segundo nivel del jardín izquierdo, que resultó en un cuadrangular de tres rayas.

“Obviamente se siente maravilloso. El primero siempre se siente muy bien”, declaró Suárez.

Aunque fue su primer cañonazo desde que regresó a los Rojos en el invierno, fue su 190mo con la franquicia tras también haber jugado del 2015 al 2021.

“Creo que se siente contento de estar aquí. Estamos muy contentos de tenerlo”, reconoció el dirigente de Cincinnati, Terry Francona. “Sabe cómo respaldar a todos. Pienso que ya teníamos un gran grupo. Pero él aporta mucho más”.

Suárez llevaba de 11-1 este esta temporada — incluyendo un elevado de out en su turno antes del jonrón — cuando dio la cara.

“A la anterior, le di fuerte, un poco alto y luego le di a una bien”, explicó Suárez. “Me han lanzado bastantes rectas y he dado swings tarde en los últimos dos partidos. No le pude dar a tantas, pero hoy fue diferente. Traté de hacer mis ajustes. Sabía que me iban a atacar con una recta y estaba listo para esa. No dejé que me venciera y hoy resultó todo mejor, mucho mejor”