El seleccionador de Italia, Gennaro Gattuso, afirmó tras el partido en el que Italia quedó eliminada por tercera vez consecutiva del Mundial que es «un mazazo difícil de digerir», pero que «así es el fútbol», además de mostrar incredulidad: «Si hoy alguien me pincha con algo, no sale nada, no sale sangre, no sale nada».

«Es un mazazo, es difícil de digerir esto; es difícil porque de verdad me sorprendieron incluso a mí hoy, por el corazón que le pusieron, por el apego. Estuvimos allí en la trinchera, supimos aguantar, pero aquí estamos hablando por enésima vez de que no vamos al mundial», lamentó nada más terminar el partido en RAI, al agregar que lo sentía y que hablar de su futuro ahora mismo «no es importante».

‘Rino’ Gattuso, quien como futbolista ganó con Italia el Mundial 2006 y que tomó las riendas de la ‘Azzurra’ con el objetivo de clasificarla al Mundial, salió en defensa de los jugadores y dijo que hoy «no se merecen un golpe así».

«Por el desempeño, por el empeño, por el amor que le pusieron. Nos costó, nos quedamos con diez, tuvimos tres ocasiones de gol. Ellos hacían centros, hacían cosquillas… da pena, pero así es el fútbol, es fútbol», lamentó.

Y sostuvo que el resultado «duele»: «Lo necesitábamos para nosotros, para nuestras familias, para toda Italia, para nuestro movimiento», añadió.

Golpe al bolsillo

La eliminación de Italia del Mundial 2026 no solo representa un fracaso deportivo de grandes proporciones, sino también un duro golpe económico. La ausencia en la Copa del Mundo tendrá consecuencias millonarias para el fútbol italiano.

De acuerdo con información de La Gazzetta dello Sport, la FIGC dejará de percibir cerca de 30 millones de euros tras quedarse sin boleto al torneo, una cifra que refleja la magnitud del impacto financiero.

El informe detalla que buena parte de esas pérdidas provienen de los ingresos que otorga la FIFA a las selecciones participantes, además de bonificaciones y premios que quedan fuera del alcance al no disputar el certamen.

A esto se suman las consecuencias en el plano comercial. Los contratos de patrocinio incluyen cláusulas que reducen los pagos en caso de no clasificar, lo que agrava el panorama para la federación italiana en términos de ingresos.

El golpe es aún más fuerte si se mira el contexto reciente. Italia ya había quedado fuera de los Mundiales de 2018 y 2022, por lo que esta nueva eliminación confirma una de las crisis más profundas en la historia de una selección cuatro veces campeona del mundo.

Crítica24/Futbolred