El reloj corre hacia una posible catástrofe global. Este martes 7 de abril, la tensión entre Estados Unidos e Irán alcanzó un punto de ebullición tras las severas advertencias del presidente Donald Trump. El mandatario estadounidense ha amenazado con «desatar el infierno» y atacar infraestructuras vitales, como centrales eléctricas y puentes, si Teherán no procede a la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz antes de la medianoche de este martes en Washington.
¿Qué está pasando en las calles de Irán?
Ante la inminencia de un ataque, miles de ciudadanos han respondido formando cadenas humanas en puntos estratégicos de todo el país. En la capital, Teherán, cientos de personas se congregaron frente a la central eléctrica de Damavand, la más grande de la nación, para manifestar su rechazo a las amenazas extranjeras. Según el viceministro de Asuntos de la Juventud, Alireza Rahimi, estas movilizaciones buscan «escenificar un símbolo de unidad y resistencia frente al enemigo».
La resistencia no es solo política; es social y cultural. Figuras de renombre como el músico Ali Gamsari y el cantante Benyamin Bahadori se han instalado en las inmediaciones de plantas eléctricas para protegerlas. En la ciudad de Dezful, estudiantes formaron una cadena sobre su puente histórico de más de 1.700 años de antigüedad. Las protestas se extendieron también a las centrales de Bisotun en Kermanshah, Shahid Rajaei en Qazvín y la termoeléctrica de Tabriz, donde los manifestantes denuncian que atacar servicios públicos constituye un crimen de guerra.
El foco de la disputa es el estrecho de Ormuz, una arteria económica por donde transita el 20% del petróleo mundial. Irán mantiene bloqueado el paso a buques que no considera aliados, una medida que ha disparado los precios del crudo y otros insumos básicos a nivel internacional.
Lo que suceda en el Golfo Pérsico tiene un impacto directo en la economía global y, por ende, en el bolsillo de cada venezolano. El cumplimiento o no del ultimátum de Trump antes de las 00:00 GMT del miércoles marcará un antes y un después en la estabilidad de la región y la seguridad energética del planeta.
Crítica24
