El régimen de Irán suspendió el tránsito de petroleros por el Estrecho de Ormuz tras los recientes ataques de Israel en territorio libanés, informó la agencia Fars. La medida se adoptó en respuesta directa a las acciones militares israelíes en Líbano, según reportó el medio iraní. Fars detalló que “simultáneamente con los ataques de Israel a Líbano, el paso de petroleros por el Estrecho de Ormuz ha sido detenido”.
En paralelo, la Armada iraní emitió advertencias a las embarcaciones que permanecen en la zona. En un mensaje reproducido por el diario británico The Guardian, las autoridades navales señalaron que los buques no deben intentar atravesar el estrecho sin autorización.“Cualquier embarcación que intente adentrarse en el mar será atacada y destruida”, indicaron.
Según datos de la plataforma de seguimiento MarineTraffic, cientos de buques permanecen en el área, incluidos 426 petroleros, 34 portavehículos de gas licuado de petróleo y 19 buques de gas natural licuado, muchos de ellos detenidos durante la interrupción. La misma fuente registró movimientos iniciales tras el alto el fuego, con cruces puntuales en distintas franjas horarias.
Trump se lavó las manos
El presidente estadounidense Donald Trump confirmó el miércoles que el Líbano y Hezbollah no forman parte del acuerdo de alto el fuego de dos semanas alcanzado entre Estados Unidos e Irán, horas antes de que Israel lanzara su mayor ataque coordinado de la guerra sobre Beirut, donde las autoridades locales reportan víctimas mortales y un gran número de personas heridas en zonas residenciales y comerciales del centro de la capital libanesa.
Sobre este conflicto, Trump dijo a PBS al ser consultado sobre el tema: “Sí, no estaba incluido en el acuerdo”. Cuando se le preguntó por qué, el mandatario respondió: “Por Hezbollah. No estaban incluidos en el acuerdo. Eso también se resolverá.” Al ser consultado sobre los ataques israelíes en curso, Trump los minimizó: “Es una escaramuza separada”.
La declaración de Trump contradijo directamente la postura de Pakistán, uno de los mediadores clave del acuerdo, que sostuvo desde el inicio que la tregua incluía el frente libanés. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu había anticipado la posición de Washington desde la madrugada al afirmar que la campaña contra Hezbollah continuaría sin interrupciones, y el ejército israelí lo reiteró en un comunicado: “La operación en el Líbano continúa, el alto el fuego no se aplica en el Líbano”.
