En Brasil las mujeres hacen historia. Este mes de marzo, por primera vez en el país, 1.010 brasileñas se incorporaron al servicio militar del gigante suramericano. Un hito para la nación, ya que, desde 1980, Brasil solo admitía a las mujeres en las Fuerzas Armadas para puestos técnicos y administrativos.

Sin embargo, luego de que en 2024 se aprobara una ley que abrió las puertas al alistamiento voluntario femenino, las cosas cambiaron. Ahora, brasileñas como Alice y Anna Oliveira dos Santos —hijas de un militar— pueden seguir los pasos de su padre, tal como es su deseo.

“Yo les conté a mis padres que tenía ganas de entrar en el Ejército y ellos se mostraron muy orgullosos y siempre me apoyaron”, cuenta Alice.

Estas hermanas gemelas hacen parte de un grupo de mujeres que espera romper una enorme brecha: hasta el momento de su alistamiento, las brasileñas solo representaban el 1,8 % del total de efectivos de las Fuerzas Armadas.

El servicio militar femenino es voluntario únicamente hasta la fase de incorporación; luego, tras el alistamiento, se convierte en obligatorio.

En diálogo con France 24, el oficial Afonso Cavalcanti Araújo, comandante del 57.º Batallón de Infantería Motorizada de Brasil, destaca que la intención del Ejército brasileño es “alcanzar para 2035 el 20 % del personal femenino en el total de efectivos, en todas las carreras, tanto bélicas como administrativas y logísticas”.

Aun así, la participación de las mujeres en este ámbito no es una novedad. De hecho, hay brasileñas que tienen carreras consolidadas desde hace décadas y han hecho frente a los prejuicios sociales que aún persisten en el país sobre su participación en las Fuerzas Armadas.

Todo esto ocurre en un contexto en el que las mujeres representan el 51,5 % de la población brasileña, por lo que su presencia en el Ejército se considera una estrategia para cerrar las brechas entre hombres y mujeres y promover la igualdad de género en la nación.

France24