Arabia Saudita anunció la reparación total del oleoducto estratégico Este-Oeste, clave para el transporte de petróleo en la región, luego de los ataques iraníes que interrumpieron su operación durante varios días. El Ministerio de Energía saudita comunicó el restablecimiento de la infraestructura, considerada esencial para evitar el paso obligado por el estrecho de Ormuz, zona bajo influencia iraní desde el inicio del conflicto en Medio Oriente.

Los daños causados por los ataques del régimen iraní quedaron subsanados y el conducto ya se encuentra en condiciones de reanudar el bombeo habitual. El oleoducto Este-Oeste conecta los campos petroleros del este del país con la costa oeste, extendiéndose hasta Bahrein y Qatar sin la necesidad de cruzar Ormuz, considerado uno de los puntos más sensibles del comercio global de crudo.

El comunicado del Ministerio de Energía de Arabia Saudita especificó que “el éxito de los esfuerzos operativos y técnicos permite restablecer la plena capacidad de bombeo a través del oleoducto Este-Oeste, que asciende a aproximadamente siete millones de barriles por día”. Esta cifra supone una parte significativa del suministro global, ya que Arabia Saudita es el mayor exportador mundial de crudo.

Hace apenas tres días las autoridades sauditas habían confirmado la suspensión temporal de las operaciones en el oleoducto debido a los ataques contra instalaciones energéticas. Los equipos técnicos aprovecharon el alto el fuego declarado en la zona para realizar las reparaciones, lo que permitió recuperar el funcionamiento en tiempo récord.

El comunicado oficial destacó que la rápida intervención de los especialistas refleja “la alta capacidad de respuesta operativa y la eficiencia en la gestión de crisis” tanto de Saudi Aramco, la compañía estatal, como del “ecosistema energético del Reino en su conjunto”. Las autoridades subrayaron que esto contribuye a “mejorar la fiabilidad y la continuidad del suministro a los mercados locales y mundiales, y apoya la economía global”.

Junto con la restauración del oleoducto, la producción del yacimiento de Manifa está regresando a niveles habituales, con un volumen próximo a 300.000 barriles diarios. En tanto, el yacimiento de Khurais, con una capacidad similar, sigue bajo labores de reparación para restablecer su producción total en los próximos días.

El restablecimiento del flujo en el oleoducto Este-Oeste representa un alivio para los mercados energéticos, que observan con atención la evolución de la situación en el Golfo. Las autoridades sauditas y estadounidenses mantienen la vigilancia ante eventuales represalias o nuevos incidentes que puedan afectar la estabilidad del suministro internacional de petróleo.

IB