En una jornada electoral marcada por la fragmentación del voto que mantuvo al país en vilo hasta el último minuto, el conteo rápido de la encuestadora Ipsos Perú ratifica el liderazgo de Keiko Fujimori en los comicios generales de este 12 de abril de 2026. Sin embargo, la atención de la ciudadanía se desplaza ahora hacia la feroz disputa por el segundo cupo para la vuelta definitiva, con Roberto Sánchez y Ricardo Belmont separados por una diferencia mínima que los sitúa en un escenario de empate técnico.
La candidata de Fuerza Popular, quien por cuarta vez consecutiva aspira a la presidencia de la República, obtuvo el 16.6% de los votos válidos. Con este resultado, Fujimori asegura su presencia en la segunda vuelta electoral programada para el próximo mes de junio.
A pesar de enfrentar un alto índice de rechazo en los sectores urbanos del sur y el centro del país, la lideresa del fujimorismo logró capitalizar un voto duro y disciplinado, impulsado por un discurso centrado en la «mano dura» contra la criminalidad y la reactivación de grandes proyectos de inversión privada.
Desde su local de campaña, una Keiko Fujimori visiblemente satisfecha agradeció el respaldo popular, aunque hizo un llamado a la prudencia a la espera de los resultados oficiales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). «El Perú ha hablado y pide orden», declaró brevemente ante sus simpatizantes.
Empate técnico por el segundo lugar
La verdadera sorpresa de la noche, y lo que definirá el futuro político inmediato del país, es la cerrada batalla por el segundo puesto. Según las cifras de Ipsos, Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, alcanza el 12.1%, seguido muy de cerca por el exalcalde de Lima, Ricardo Belmont, del Partido Cívico Obras, quien registra un 11.8%.
Esta diferencia de apenas 0.3 puntos porcentuales se encuentra muy por debajo del margen de error de la muestra, lo que impide declarar a un ganador definitivo para el balotaje. Sánchez, quien ha logrado aglutinar gran parte del voto de izquierda y de los sectores que demandan una reforma constitucional, ha mostrado un crecimiento sostenido en las últimas dos semanas tras los debates presidenciales.
Por su parte, Belmont ha protagonizado un retorno político inesperado, apelando a un discurso nacionalista y crítico con el sistema tradicional que ha calado profundamente en el electorado de mayor edad y en sectores populares de la capital. La irrupción del «Hermanón» en los primeros lugares descolocó a figuras que semanas atrás aparecían como favoritas, como Carlos Álvarez y Rafael López Aliaga, quienes quedaron relegados fuera del podio principal.
Un ausentismo preocupante
Pese al entusiasmo en los locales de votación de los punteros, el panorama general refleja un descontento social latente. La suma del voto en blanco y el voto viciado superaría el 15%, una cifra que, sumada al ausentismo, revela que un sector considerable del padrón electoral no se siente representado por las opciones vigentes. Alfredo Torres, presidente de Ipsos Perú, señaló que la fragmentación es tal que «cualquiera de los tres candidatos que pase a la segunda vuelta lo hará con un mandato sumamente débil y con el desafío de construir alianzas inmediatas».
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha instado a la calma mientras se procesan las actas de las zonas rurales y del extranjero, las cuales podrían ser determinantes para inclinar la balanza entre Sánchez y Belmont. En las próximas horas, el país entrará en una etapa de conteo voto a voto que pondrá a prueba la solidez de las instituciones democráticas en este 2026.
EEM
