Donald Trump ordenó el domingo un bloqueo naval estadounidense del estrecho de Ormuz, en respuesta, según dijo, a la «inflexible» negativa de Irán a renunciar a sus ambiciones nucleares durante las conversaciones de paz celebradas en Islamabad. 

Aunque reconoció que las conversaciones en Pakistán habían ido «bien» y que «se había llegado a un acuerdo en la mayoría de los puntos», el presidente estadounidense afirmó que Teherán se había negado a ceder en la cuestión de su programa nuclear.

«Con efecto inmediato, la Armada de los Estados Unidos, la mejor del mundo, iniciará el proceso de BLOQUEAR a todos y cada uno de los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz», donde, dijo Trump en Truth Social, comenzarán a «destruir» las minas marinas colocadas por Irán. «Cualquier iraní que nos dispare, o a nuestras embarcaciones pacíficas, será ENVIADO AL INFIERNO», agregó.

También dijo haber ordenado a la Armada de los Estados Unidos que «interceptara a todo buque en aguas internacionales que hubiera pagado un peaje a Irán. Nadie que pague un peaje ilegal tendrá libre paso en alta mar».

¿Minas en el agua?

«Nos vamos con una propuesta muy simple, un método de entendimiento que es nuestra mejor oferta final. Veremos si Irán la acepta», dijo Vance a periodistas. En dos largas publicaciones en su plataforma Truth Social, Trump cuestionó a Irán por prometer la apertura del estrecho de Ormuz, por donde pasaba una quinta parte de la producción de petróleo mundial antes del conflicto en Oriente Medio.

«Dicen que pusieron minas en el agua, aun cuando toda su Armada, y la mayoría de sus ‘lanzadores de minas’, han sido completamente volados por los aires. Puede que lo hayan hecho, pero ¿qué armador querría correr ese riesgo?», dijo Trump.

Trump insinuó que «otros países» participarán en el bloqueo del estrecho, sin dar más detalles ni de la operación ni de qué estados colaborarán. 

Amenazas a Irán y China 

Trump reiteró el domingo su amenaza de destruir las centrales eléctricas de Irán y otras infraestructuras civiles si no se alcanza un acuerdo. «Podría arrasar Irán en un solo día. Podría arrasarlo en una hora», declaró en Fox News, señalando como objetivos «todas sus infraestructuras energéticas, todas sus fábricas, todas sus centrales eléctricas, lo cual es considerable».

Afirmó asimismo que no tenía ningún problema con la amenaza, ampliamente criticada, que había proferido poco antes del anuncio del alto el fuego, según la cual «toda una civilización morirá esta noche».

El mandatario estadounidense amenazó además a China con nuevos aranceles «asombrosos» si brinda apoyo militar a Irán: «Si nos damos cuenta de que lo están haciendo, tendrán un arancel del 50%, que es asombroso, una cifra asombrosa», dijo a Fox News. Trump viajará a Pekín el próximo mes para reunirse con su homólogo, Xi Jinping, después de haber aplazado una cumbre anterior debido a la guerra contra Irán.

Respuesta iraní

Los Guardianes de la Revolución iraní afirmaron en respuesta que las fuerzas de seguridad del país tenían bajo «control total» el estrecho de Ormuz, y advirtieron que sus enemigos quedarían atrapados en un «torbellino mortal» en caso de cualquier error de cálculo.

«Todo el tráfico [por el estrecho] está bajo el control total de las fuerzas armadas», señaló el mando naval de los Guardianes en una publicación en X. «El enemigo quedará atrapado en un torbellino mortal en el estrecho si da un paso en falso», añadieron.

RFI