Se esta gestando al mismo tiempo que un nuevo venezolano, una nueva clase política capaz de comprender las necesidades del pueblo venezolano, más allá de su vinculación y antecedentes partidistas. Porque la misma en opinión del Analista  Político y Consultor Electoral Aníbal Sánchez Ismayel, necesita de conducción y estructuración, bajo un nuevo código de mensajes muy lejanos a lo que dictan las normas o estrategias comunicacionales de la época.

Con anterioridad alertaba sobre lo imperativo de reconocer la existencia de un nuevo Mercado Electoral, configurado en su mayoría por sectores no tradicionalmente opositores y mucho menos partidista, lo que significa un nuevo doble reto para las fuerzas políticas que se abrogan la representatividad de una mayoría, la cual solo tiene un punto de encuentro con su objetos, al ser estos víctimas de una mala gestión, plasmada en la crisis socio-económica, pero que en el fondón no se sienten personalizados en la casta política tradicional, incluso en sus nuevas caras – “Esto origina una desconexión, falta de identificación y de representatividad” – aspectos importantes al momento de organizar o conducir.

Muchos coincidimos en la necesidad de tejer una malla comunicacional efectiva, de acuerdo a la idiosincracia del nuevo venezolano, que no solo sea efectista a nivel de redes sociales, sino que este acompañada con la creación de un tejido social, desde el epicentro de todos los movimientos o sujetos sociales. – “lo que suena un poco socialista para algunos lectores, no es nuevo en la politización de la sociedad, pero las organizaciones políticas al volverse autómatas, olvidaron lo importante de un movimiento agrario, de profesionales o gremios” – Ahora se ven en la obligación de buscar o infiltrar los existentes hasta darle rostros.

Comprender mucho de estos principios obligaría a reconocer el estatus del ciudadano o gente que queda en el país, la cual se identifica en los focus group con una línea al indagar sobre su estatus actual, y es de “Sobrevivientes” si eso que  algunos solo recibe como un mensaje en redes: ‘el nuevo venezolano se está acostumbrando o es capaz de sustituir en un estado de ausencia de Servicios, Medicinas, Alimentos’. En la realidad pudiera ser el conector para la elaboración de mensajes y objetos de movilizaciones, siempre que lleven como fin la solución, y está en ocasión no debe ser tan elaborada como un Master Plan se pudiera conseguir mejor efecto primario con una simple acción social.

Esto seguramente sería criticado, por los asiduos lectores de las redes, y si la parte conceptual del programa le sonó a Socialismo esto muy fácil sería catalogado de Populismo, pero es que obvian que el centro de la política exterior, esa misma que ha llevado a conseguir apoyos, obedece en principios a una repuesta ante la conflictividad social, que provoca en la región la crisis Venezolana la cual se visibilizó con las denuncias y solicitudes sobre la emergencia humanitaria.-