El director de comunicaciones de la Asamblea Nacional, Edward Rodríguez, denunció que funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) se apostó a las afueras de su residencia.

Informó que el gobierno del presidente Nicolás Maduro envió funcionarios del cuerpo de seguridad estatal a su residencia, donde se encontraban su esposa embarazada y su hijo de 3 años de edad. La publicación fue acompañada por una imagen en la que se muestran dos funcionarios en la entrada del hogar de Rodríguez.

Reiteró que no se dejará “doblegar” y mantendrá su deber como periodista de informar, ya que “no es un delito”.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa de Venezuela difundió la información y rechazó lo que denominó como una persecución en contra del comunicador, ya que “criminaliza el trabajo de los periodistas y se burla de las obligaciones que tiene el Estado para garantizar el derecho a la libertad de opinión y expresión”.

Cabe destacar que la semana pasada se encendieron las alarmas sobre una posible acción del oficialismo en contra de Rodríguez, después de que el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, ordenara a las fuerzas de seguridad del Estado estar atentas a lo que hiciera el funcionario de la AN, acusado de crear “fake news” y “falsos positivos” para alterar la seguridad del país.

De acuerdo con el dirigente chavista, Rodríguez habría “montado” el ataque que recibió el diputado junto a sus seguidores en una movilización realizada en Barquisimeto el pasado sábado 29 de febrero.

“Alias Cabezón, experto en sembrar ‘fake news’, falsos positivos. Pendientes, no digan que no lo dije; el cristiano se llama Edward Rodríguez Jiménez”, dijo Cabello durante su programa Con el Mazo Dando, para luego advertir que estaría “montando otro falso positivo” para el 10 de marzo.

Ante estas acusaciones, Rodríguez respondió que “informar no es un delito” y recordó que la violencia es generada por parte del chavismo, que es resulta de ser una “amenaza” en contra de la integridad de los miembros de la oposición y sus familiares.