Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pedro 1:15. Ahora bien, si la perfección era por medio del sacerdocio levítico (pues sobre esa base recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad {había} de que se levantara otro sacerdote según el orden de Melquisedec, y no designado según el orden de Aaróneos 7:15-16, esto es aún más evidente, si a semejanza de Melquisedec se levanta otro sacerdote, que ha llegado a serlo, no sobre la base de una ley de requisitos físicos, sino según el poder de una vida indestructible. Hebreos 2:17, de tal modo que, así como aquel que os llamó es santo, así también sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; Hebreos 10:10.

Al Dios viviente sea la Honra y Gloria, porque existes, porque vives y porque estas dentro de nosotros; gracias por permitirme ser templo y morada de tu santo espíritu, aleluya, en deuda estamos por las muchedumbres de tus misericordias, de nuevo le estoy agradecido por permitirme hilvanar sobre este tema del Nuevo Sacerdocio, del cual vienes hablando; Frente a la Apostasía, la cual repudias, dame el favor del discernir en tu santo espirito, para que todo lo que aquí, desarrolle, se producto de tu querencia, lo que quieres comunicarle a tu pueblo, pon gracia en tu siervo, para desarrollar tu perfecta voluntad, te alabo porque vives; es evidente que estamos frente a tiempos muy difíciles para la iglesia como el cuerpo del Cristo redentor, por sobre todo las distracción de quienes tienen la responsabilidad de conducir sacerdotalmente al cuerpo de Cristo; aun cuando todos cuanto somos cristianos tenemos responsabilidades sacerdotales, no obstante Jehová, tiene su ejército de ungidos para el desarrollo y cuidado de su ministerio, quien los ha apartado de la vida pecaminoso, de la carne en sí, y los ha amoldado al espirito, para que den testimonio de su obra; sin embargo muchos de ellos se han desviado del camino que les trazo el Dios Viviente, adentrándose al camino del pecado, al mundo de perdición, asumiendo la APOSTASÍA, como su nueva forma de sacerdocio; de allí que habrá juicio y corte para quienes se conduzcan por la abominación de la apostasía; requiriendo el Dios viviente que un nuevo sacerdocio de hombres y mujeres, quienes serán elegido por el, para que, asuman con ahincó el subsanar doctrinal, de estos tiempos, bajo la sana doctrina, la senda antigua, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Ello por cuanto se han desviado del camino, de la senda traza por el Dios viviente, se han sodomizado como Humanidad; de allí la necesidad de volver el Rostros a nuestro Dios y retomar el temor al que hizo los Cielos, la Tierra y todo cuanto hay sobre ella. Veamos un poco de Historia sacerdotal, en Números 18:5-7,15,16,17. Dios dice a Aarón, “Considera que yo mismo he escogido, de entre la comunidad, a tus hermanos los levitas, para dártelos como un regalo. Ellos han sido dedicados al SEÑOR para que sirvan en la Tienda de reunión” Los levitas serán Míos. Y después de eso, los levitas podrán entrar para ministrar en la tienda de reunión, tú los purificarás y los presentarás como ofrenda mecida; 16 porque son enteramente dedicados para Mí de entre los israelitas. Los he tomado para Mí en lugar de todo primer fruto de la matriz, los primogénitos de todos los israelitas. 17 Porque Míos son todos los primogénitos de entre los israelitas, tanto de hombres como de animales; el día en que herí a todo primogénito en la tierra de Egipto, los santifiqué para Mí. Así que, Dios escogió a la tribu de levitas y los apartó para este propósito, para que fueran los representantes de la nación entera (Nu 16:9-10). También, mediante el sistema de sacrificios que Dios estableció, quiso enseñar a la nación las verdades venideras. Finalmente con la venida de Jesucristo, Dios extendió su plan a todos los creyentes en cualquier nación de la tierra, para ser «real sacerdocio» y «nación santa» apartada para Él, por medio del sacrificio y la fe en Cristo Jesús (1 Pe 2:9). Pero vayamos un poquito más hacia atrás, veamos El Sacerdocio en el Antiguo Testamento antes de la Ley Mosaica muchos hombres de Dios ejercieron el sacerdocio en sus familias y sus clanes. Quizás fue Noé. El primero: «Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar. Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho» (Ge 8:20-21). Sigue Abraham: «Luego se pasó de allí a un monte al oriente de Bet-el, y plantó su tienda, teniendo a Bet-el al occidente y Hai al oriente; y edificó allí altar a Jehová, e invocó el nombre de Jehová» Ge 12:8). Su hijo Isaac: «Y edificó allí un altar, e invocó el nombre de Jehová, y plantó allí su tienda; y abrieron allí los siervos de Isaac un pozo» (Ge 26:25). Su nieto Jacob: «Entonces Jacob inmoló víctimas en el monte, y llamó a sus hermanos a comer pan; y comieron pan, y durmieron aquella noche en el monte» (Ge 31:54). Pero también el papa de Cefora, Jetro (Sacerdote de Madian): «Y tomó Jetro, suegro de Moisés, holocaustos y sacrificios para Dios; y vino Aarón y todos los ancianos de Israel para comer con el suegro de Moisés delante de Dios» (Ex 18:12). Sin que pasemos por alto a Job: «Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días» (Job 1:5). Pero para bien, Según el orden de Melquisedec, Sumo Sacerdote para siempre; apreciamos el sacerdocio de estos tiempos, que incluso ha generado controversia entre algunos historiadores bíblicos, dando sus puntos de vistas, donde incluso hay proclamas de que Melquisedec fue más grande que Abraham y, por tanto, también que Leví, descendiente de este, en la cultura hebrea el padre siempre era superior al hijo. Así que, el sacerdote Melquisedec fue históricamente más importante que el sacerdote Leví; en principio, entonces, el sacerdocio de aquel, como institución, es superior al levítico. Cuando se leen secuencialmente los documentos del Antiguo Testamento, resulta sorprendente que, varios siglos después de la ley mosaica que estableció a los levitas como sacerdotes, Dios anuncie en el Salmo 110 (Hebreos 5:6; 7:17, 21) que está levantando una figura mesiánica que será sacerdote eterno según el orden de Melquisedec, no de Leví. Algo extraordinario, que debemos internalizar, compartir, discernir meditar en la trascendencia, no solo para los No Levitas, vale decir Nosotros los Gentiles, heme aquí, sí yo, si usted también Hermano, de esta parte del continente americano, NO LEVITA.

El Salmo 110. Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec. El Señor está a tu diestra; Quebrantará a los reyes en el día de su ira. Juzgará entre las naciones, Las llenará de cadáveres; Quebrantará las cabezas en muchas tierras; lo que implica que esta promesa anuncia la obsolescencia del sacerdocio levítico. No puede perdurar hacia el mundo; mas si para los hebreos. En el Salmo 110, Dios anuncia por medio de David que este será su sustituido por el de Melquisedec. Esto significa, a su vez, que debe producirse un cambio en la ley-pacto dada en Sinaí. En ocasiones, tenemos la tentación de pensar que la ley trataba principalmente acerca de la “moralidad”, aderezada con un poco de ceremonial religioso y alguna cosa más añadida. De ser así, podría permanecer intacta cuando el sacerdocio cambiase. Sin embargo, este no es el argumento de Hebreos, que nos dice que el sacerdocio levítico, lejos de ser añadido, era la misma base de la ley (7:11). En otras palabras, en ciertos aspectos las funciones ceremoniales de la ley son fundamentales en su estructura de pacto. Por tanto, con la venida de un sacerdocio no levítico “también tiene que cambiarse la ley” (7:12; cp. 7:17-19), es decir, la ley-pacto. Esto indica, asimismo, que la ley mosaica no desempeñaba la función de establecer un modelo de adoración y un marco religioso siempre válido para el pueblo de Dios. No obstante, formaba parte de un patrón que apuntaba al futuro, hacia un sacerdote aún más grande y al pacto definitivo en el cual entramos nosotros. Estas reflexiones nos llevan a la maravillosa imagen de la perfección y finalidad de Jesús como sacerdote del orden de Melquisedec; Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que se encontró con Abraham cuando este regresaba de la matanza de los reyes, y lo bendijo, y Abraham le entregó el diezmo de todos los despojos. El nombre Melquisedec significa primeramente rey de justicia, y luego también rey de Salem, esto es, rey de paz. Sin tener padre, ni madre, y sin genealogía, no teniendo principio de días ni fin de vida, siendo hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote a perpetuidad. La Grandeza de Melquisedec, a quien Abraham, el patriarca, dio el diezmo de lo mejor del botín. Y en verdad los hijos de Leví que reciben el oficio de sacerdote, tienen mandamiento en la ley de recoger el diezmo del pueblo, es decir, de sus hermanos, aunque estos son descendientes de Abraham. Pero aquel cuya genealogía no viene de ellos, recibió el diezmo de Abraham y bendijo al que tenía las promesas. Y sin discusión alguna, aquí el menor es bendecido por el mayor. Aquí, ciertamente hombres mortales reciben el diezmo, pero allí, los recibe uno de quien se da testimonio de que vive. Y, por decirlo así, por medio de Abraham también, su abuelo Leví uno de los 12 patriarcas, que recibía diezmos, pagaba diezmos, porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.

El Cristo Redentor, sacerdote para siempre; Ahora bien, si la perfección era por medio del sacerdocio levítico, pues sobre esa base recibió el pueblo la ley, ¿qué necesidad había de que se levantara otro sacerdote según el orden de Melquisedec, y no designado según el orden de Aarón? Porque cuando se cambia el sacerdocio, necesariamente ocurre también un cambio de la ley. Pues aquel de quien se dicen estas cosas, pertenece a otra tribu, he aquí una de las tantas cosas interesantes en este apasionado tema del Nuevo Sacerdocio, por cuanto en esta Tribu, nadie ha servido en el altar. Porque es evidente y por todos conocidos, que nuestro Señor descendió del Patriarca Judá, una tribu de la cual Moisés no dijo nada tocante a sacerdotes, si no que por el contrario eran buenos Guerreros. Y esto es aún más evidente, si a semejanza de Melquisedec se levanta otro sacerdote, que ha llegado a serlo, según el poder de una vida indestructible. Pues del Cristo Redentor, se da testimonio: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec. Porque ciertamente, queda anulado el mandamiento anterior por ser débil e inútil, y se introduce una mejor esperanza, mediante la cual nos acercamos a Dios. Y por cuanto no fue sin juramento, pues en verdad ellos llegaron a ser sacerdotes sin juramento, pero Él, por un juramento del que le dijo: «EL SEÑOR HA JURADO Y NO CAMBIARÁ: “TÚ ERES SACERDOTE PARA SIEMPRE». Por eso, Jesús ha venido a ser fiador de un mejor pacto. Los sacerdotes anteriores eran más numerosos porque la muerte les impedía continuar, pero Jesús conserva Su sacerdocio inmutable puesto que permanece para siempre. Por lo cual Él también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de Él se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos. Porque convenía que tuviéramos tal Sumo Sacerdote: santo, inocente, inmaculado, apartado de los pecadores, y exaltado más allá de los cielos, que no necesita, como aquellos sumos sacerdotes, ofrecer sacrificios diariamente, primero por sus propios pecados y después por los pecados del pueblo. Porque esto Jesús lo hizo una vez para siempre, cuando Él mismo se ofreció. Porque la ley designa como sumos sacerdotes a hombres débiles, pero la palabra del juramento, que vino después de la ley, designa al Hijo, hecho perfecto para siempre. El paralelo más cercano que encontramos en el Nuevo Testamento está en Efesios 4. A raíz de su muerte y resurrección, Jesucristo “Cuando ascendió a lo alto, se llevó consigo a los cautivos y dio dones a los hombres” (Efesios 4:8). Cuáles son las consecuencias pastorales?. Las reflexiones indican que la Biblia ofrece una maravillosa seguridad a los débiles y los pusilánimes, pero amenaza con poner a prueba duramente la autenticidad de la profesión de fe de los que desafían abiertamente. el apóstol Pedro también describió a los cristianos como sacerdotes. En su primera epístola dijo que somos real sacerdocio (1 Pedro 2:9) y sacerdocio santo (1 Pedro 2:5) y el mismo apóstol Juan decía que el Señor “nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, (Apocalipsis. Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne” (Hebreos 10:19-20). Esto quiere decir, que el cuerpo golpeado y lacerado de Jesús, es ese velo, que se rasgó para darnos acceso a Dios. A diferencia de los israelitas, ahora tenemos esa libertad de acercarnos a Dios. Por lo tanto, estamos en condiciones de considerar no solo nuestra nueva posición como sacerdotes sino también la función que se desprende de ella. Sabemos que somos sacerdotes. Sabemos que el velo se rasgó y que hay un camino nuevo que nos lleva a Dios. Por eso se nos invita a acercarnos “para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo” ( 1 Pedro 2:4-5) y también se nos anima a acercarnos confiadamente “para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:16). El sacerdocio del creyente hace referencia a la nueva posición de los cristianos para la tarea de la adoración. En virtud de esto, todo creyente tiene el privilegio y la responsabilidad de acercarse y presentarse ante Dios como un sacrificio (Romanos 12:1) y a su vez para ofrecerle sacrificios espirituales (1 Pedro 2:4-5). Ahora podemos adorarle en todo lugar. Podemos orar, pedirle y recibir de Él. Podemos servirle, buscar su rostro, y más glorioso aún, ser aceptados por él. El velo se rasgó y el camino se abrió. Somos sacerdotes y podemos acercarnos. Vivamos para adorar a Dios. Vivamos para Su gloria. Aleluya. Cuando Dios dijo: «Un nuevo pacto», hizo anticuado al primero; y lo que se hace anticuado y envejece, está próximo a desaparecer.

El sacerdocio fue el ministerio escogido por Dios para el servicio del Tabernáculo y las cosas sagradas (Nu 16:9-10). Por lo tanto, para este cargo Dios escogió a Aarón y a sus hijos Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar (Ex 28:1). Siendo Aarón constituido Primer Sumo Sacerdote de Israel, y sus hijos los primeros sacerdotes. Igualmente, los demás levitas estaban liderados por los hijos de Aarón, ya que solamente la tribu de Levi estaba apartada para este propósito. «Harás llegar delante de ti a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo, de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; a Aarón y a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar hijos de Aarón (Ex 28:1)».El significado del sacerdocio en el nuevo pacto simboliza la iglesia redimida por Cristo. De tal manera que cuando venimos a Cristo nos convertimos en «linaje escogido y real sacerdocio» (1Pe 2:9; Ap 1:6; 5:10; 20:6). Por lo tanto, así como era una función de los sacerdotes en el antiguo pacto, de reconciliar al pecador con Dios, de esta manera la iglesia en esta nueva dispensación, también tiene como responsabilidad el acercar el pecador a Dios por medio del Sacrificio de Cristo (Ro 5:10-11; 2 Co 5:18; He 10:12). «Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable 1 Pedro 2:9». Los sacerdotes anteriormente estaban liderados por un sumo sacerdote. De igual manera hoy, la iglesia está siendo liderada por Jesucristo, Sumo Sacerdote y Cabeza de la Iglesia! (He 5:10, 6:20; Ef 5:23; Col 1:18). ¿Qué es el Sumo Sacerdote en la Biblia? El Sumo Sacerdote era el más importante de los sacerdotes, porque era el único que podía entrar al Lugar Santísimo. Cada año tenía el deber de rociar la sangre del sacrificio sobre el propiciatorio, para expiar los pecados del pueblo (Ex 30:10).¿Cuál es el Significado del Sumo Sacerdote en el Nuevo Pacto? El Significado del Sumo Sacerdote en el Nuevo Pacto simboliza a Jesucristo como nuestro representante ante Dios. Ya que traspasó los cielos y entró una vez y para siempre al Lugar Santísimo. Además se presentó ante el Padre, no con sangre de toros, ni de machos cabríos, sino con su propia Sangre, para hacer expiación por nuestros pecados y así reconciliarnos con Dios (He 9:11-12; 10:19-20; 4:14). «Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención (He 9:11-12)» . Por lo tanto ahora podemos acercarnos confiadamente al trono de la gracia, para recibir misericordia y gracia, así también ayuda de Dios, en los momento que más lo necesitamos (He 4:16). «Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo (He 10:19)» Para la consagración de los Sacerdotes, Dios ordenó a Moisés que los lavara a la entrada del Tabernáculo y los cubriera con vestiduras sacerdotales (Ex 29:4-9). Por lo tanto, esto es símbolo del paso de fe, que tomamos cuando somos Bautizados en Cristo, así somos limpiados para el servicio a Dios. Somos vestidos con ropaje de Justicia por medio de Cristo Jesús (Ga 3:27). Dios había escogido al pueblo de Israel para que fuera su especial tesoro y una nación de sacerdotes, solamente apartada para él. Sin embargo el pueblo rápidamente, corrompió los planes de Dios volviéndose a su pecado (Ex 19:5-6. Ahora Meditemos y reflexionemos bajo el conocimiento compartido en estos versículos que son sumamente importantes. Proverbios 6:16-19, Seis cosas hay que odia el SEÑOR, y siete son abominación para El: ojos soberbios, lengua mentirosa, manos que derraman sangre inocente, un corazón que maquina planes perversos, pies que corren rápidamente hacia el mal, un testigo falso que dice mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos. Si sabemos lo que Dios odia, podemos asegurarnos de evitar estas cosas. Salomón nombra siete cosas que Dios odia. Y de estos siete, menciona mentir dos veces. Escribe que Dios odia la lengua mentirosa y que Dios odia al testigo falso que habla mentiras. Lo odia tanto que Salomón lo dijo dos veces. Es importante que trabajemos para evitar mentiras de todo tipo. Nuestras mentiras no hacen nada por nosotros; solo nos hacen daño. Y lo que es más importante, hieren a Dios. He allí mucho de nuestros sacerdotes o pastores, están condenados por su mentiras reiterativas; sin embargo es en la presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos, por Su manifestación y por Su reino te encargo solemnemente: Predica la palabra. Insiste a tiempo y fuera de tiempo. Amonesta, reprende, exhorta con mucha paciencia e instrucción. Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, conforme a sus propios deseos, acumularán para sí maestros, y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a los mitos. Pero tú, sé sobrio en todas las cosas, sufre penalidades, haz el trabajo de un evangelista, cumple tu ministerio. Porque yo ya estoy para ser derramado como una ofrenda de libación, y el tiempo de mi partida ha llegado. He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. En el futuro me está reservada la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me entregará en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman Su venida. El apóstol Pablo, se llamó a sí mismo el primero de los pecadores rescatados por la abundante gracia de Dios. «He aquí una palabra fiel y digna de ser cumplida. Cristo Redentor, vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el peor. Pero precisamente por eso fui mostrado misericordia para que en mí, el peor de los pecadores, el Cristo Redentor pudiera mostrar su inmensa paciencia como un ejemplo para aquellos que creerían en él y recibirían la vida eterna Debe retener la palabra fiel que es conforme a la enseñanza, para que sea capaz también de exhortar con sana doctrina y refutar a los que contradicen. Los falsos maestros censurados porque hay muchos rebeldes, habladores vanos y engañadores, especialmente los de la circuncisión, a quienes es preciso tapar la boca, porque están trastornando familias enteras, enseñando por ganancias deshonestas, cosas que no deben. Uno de ellos, su propio profeta, dijo: «Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos». Este testimonio es verdadero. Por eso, repréndalos severamente para que sean sanos en la fe, y no presten atención a mitos judaicos y a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad. Todas las cosas son puras para los puros, pero para los corrompidos e incrédulos nada es puro, sino que tanto su mente como su conciencia están corrompidas. Profesan conocer a Dios, pero con sus hechos lo niegan, siendo abominables y desobedientes e inútiles para cualquier obra buena. Recuérdeles que estén sujetos a los gobernantes, a las autoridades; que sean obedientes, que estén preparados para toda buena obra. Que no injurien a nadie, que no sean contenciosos, sino amables, mostrando toda consideración para con todos los hombres. Porque nosotros también en otro tiempo éramos necios, desobedientes, extraviados, esclavos de deleites y placeres diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y odiándonos unos a otros. Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y Su amor hacia la humanidad, el nos salvó, no por las obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a Su misericordia, por medio del lavamiento de la regeneración y la renovación por el Espíritu Santo, que Él derramó sobre nosotros abundantemente por medio de Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por Su gracia fuéramos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna. Palabra fiel es esta; y en cuanto a estas cosas quiero que hables con firmeza, para que los que han creído en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles para los hombres. Pero evita controversias necias, genealogías, contiendas y discusiones acerca de la ley, porque son sin provecho y sin valor. Al hombre que cause divisiones, después de la primera y segunda amonestación, rechazarlo, Sabiendo que el tal, es perverso y está pecando, habiéndose condenado a sí mismo. Tito3.

Ahora nos adentramos en la Apostasía, para darle conclusión al tema en desarrollo, Cuando personas o grupos de personas se apartan de los principios del Evangelio, se encuentran en un estado de apostasía. Un ejemplo es la Gran Apostasía que ocurrió después de que el Salvador estableció Su Iglesia. Después de la resurrección y subida al cielo del Salvador y la muerte de Sus apóstoles, los hombres corrompieron los principios del Evangelio e hicieron cambios no autorizados en la organización de la Iglesia y en las ordenanzas del sacerdocio. Se establecieron muchas iglesias, pero éstas no contaban con el poder del sacerdocio para llevar a la gente al verdadero conocimiento de Dios el Padre y de Jesucristo; se corrompieron o se perdieron partes de las Sagradas Escrituras, y nadie tenía la autoridad para conferir el don del Espíritu Santo, ni para realizar otras ordenanzas del sacerdocio.

Ahora vivimos en una época en que ha sido restaurado el Evangelio de Jesucristo,. Las Escrituras enseñan que la Iglesia nunca jamás será derribada; véase Daniel 2:44). Aunque no volverá a haber otra apostasía general de la verdad, debemos cuidarnos de la apostasía personal al guardar los convenios, obedecer los mandamientos, seguir a los líderes de la Iglesia, participar de la Santa Cena y fortalecer constantemente nuestros testimonios mediante el estudio de las Escrituras, de la oración y del servicio diarios. Ahora Qué es Apostasía: La apostasía es la acción y efecto de apostatar. Apostatar, por su parte, significa abandonar o romper públicamente con la doctrina que se profesa. La palabra, como tal, proviene del griego ἀποστασία (apostasía), y se compone de απο (apo), que significa “fuera de”, y στασις (stasis), que significa “colocarse”. En un sentido religioso, la apostasía vendría a ser la renuncia o abjuración pública de la religión que se profesa. Asimismo, cuando de quien se trata es de un clérigo, implica la ruptura con la orden o institución a que este pertenece. Del mismo modo, apostasía puede designar el acto en el cual un religioso ha incurrido en el incumplimiento de sus obligaciones clericales. De allí que la apostasía, en estos términos, sea considerada un acto de vicio, de corrupción de la virtud de la piedad, y su consecuencia sea la salida irregular del prelado, o pastor de la orden. Por otro lado, apostasía es un término que también se ha venido usando, por extensión, en el campo de la política, para hacer referencia a aquella persona que rompe con sus convicciones doctrinarias. Apostasía en la Biblia, menciona algunos actos de apostasía que es conveniente señalar. Juan, por ejemplo, sostiene que la apostasía es dejar de seguir a Jesús. Por su lado, Hebreos advierte: “Tened cuidado, hermanos, no sea que en alguno de vosotros haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse del Dios vivo” (III: 12).” Por otra parte, Timoteo anuncia: “El Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y doctrinas de demonios (1 Timoteo, IV: De allí que en Tesaloninces se alerte: “No os engañe nadie de ninguna manera, porque [Jesucristo] no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición” (2 Tesaloninces, II: En este sentido, la apostasía se relaciona con declinar de seguir el camino de la doctrina señalada por Jesucristo, bien sea por una renuncia voluntaria, bien sea en favor de seguir otros caminos espirituales que, desde luego, desde el punto de vista del cristianismo, contrarían la fe y la verdad de Dios. Apostasía en el cristianismo Como apostasía se denomina, en el seno de la Iglesia cristiana, el rechazo por parte de una persona, anteriormente cristiana, de emplea para describir la renuncia, voluntaria y consciente, de la fe en Dios y en los dogmas del cristianismo. Así, la apostasía vendría a ser el proceso de desconversión. La palabra “apostasía” aparece tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. La palabra que se usa en el Antiguo Testamento como “apostasía” se refiere a “volver atrás”, “recaer” en sentido espiritual o “darle la espalda” a Dios, aunque también tiene la idea corriente de un regreso físico o de alguien que va de vuelta. Jeremías usa mucho esta palabra para referirse al alejamiento del Señor por parte de Judá, lo que trae como consecuencia que viva en un estado de infidelidad y rechazo a su Dios y sus asuntos al irse tras dioses falsos engañadores (Jer 2:19; 5:6; 8:5; 14:7. Al ver las diferentes formas en que se traduce la palabra griega para apostasía, podremos tener luz sobre su significado. Usaremos el texto que presenta la acusación contra el apóstol Pablo en Jerusalén: “…enseñas a todos los judíos que están entre los gentiles a apostatar de Moisés, diciéndoles que no circunciden a sus hijos ni observen las tradiciones” (Hch 21:21 RV60, cursiva añadida). La palabra griega “apostatar” se traduce también como: “aparten. El apóstol Pablo usa este término para referirse a un período de la historia escatológica en que habrá engaño doctrinal, moral y espiritual generalizado que traerá un renegar o “apostatar” contra Dios de muchos que se hacían llamar cristianos dentro de la iglesia (2 Ts 2:3). Auguran el momento en que se produzca una rebelión universal en la Iglesia. No obstante, muchos miembros individuales, dispersos por aquí y por allá, no dejarán de perseverar en la unidad de la verdadera fe”. Lo que se hará evidente es la presencia del trigo y la cizaña en la iglesia, tal como fue profetizado por nuestro Señor Jesucristo (Mt 13:24-30). “El pasaje referente a la apostasía venidera de ninguna manera significa que los que verdaderamente son hijos de Dios ‘caerán de la gracia’. No existe tal caída. El buen pastor conoce a sus propias ovejas, y nadie las arrebatará de sus manos (Jn 10:28, véase también 1 Ts 1:4). Pero sí significa que la fe de los padres, fe a la cual los hijos se adhieren por un tiempo de una manera meramente formal, será finalmente abandonada del todo por muchos de los hijos. En este sentido la apostasía será, y ya es muy real, de una manera general, la iglesia visible abandonará la verdadera fe”. Cuando autores como Hendriksen se refiere a la iglesia visible está hablando de la iglesia institucional y reconocida en la sociedad como cristiana. Esa rebelión y apartamiento doctrinal y espiritual de la iglesia ya la hemos estado viendo en ejecución desde hace mucho tiempo, pero se magnificará exponencialmente en el futuro. Sin embargo, entendemos por el evangelio que el creyente redimido por la sangre del Cordero, goza de absoluta seguridad de salvación, habiendo sido sellado por el Espíritu para el día de la redención (Ef 4:30) y disfruta del cuidado y la protección del buen pastor, quien conoce a sus ovejas por nombre y les tiene ya reservada una morada en los cielos (Jn 10:4; 14:2-3). Finalmente, es importante que continuemos leyendo la carta que Pablo escribe a los tesalonicenses porque, luego de hablar de la tremenda y dolorosa apostasía futura, él mismo tiene palabras de esperanza y garantía de salvación para los creyentes cuando les muestra lo que Dios tiene para ellos y lo que el Señor espera de nosotros: “Pero nosotros siempre tenemos que dar gracias a Dios por ustedes, hermanos amados por el Señor, porque Dios los ha escogido desde el principio para salvación mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad. Fue para esto que Él los llamó mediante nuestro evangelio, para que alcancen la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Así que, hermanos, estén firmes y conserven las doctrinas que les fueron enseñadas, ya de palabra, o por carta nuestra” (2 Ts 2:13-15. Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará Tesalonicenses 2:3. Que nadie os engañe en ninguna manera, porque no vendrá, el Cristo redentor, sin que primero venga la apostasía y sea revelado el hombre de pecado, el hijo de perdición, 1 Timoteo 4:1-3. Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios, mediante la hipocresía de mentirosos que tienen cauterizada la conciencia; prohibiendo casarse y mandando abstenerse de alimentos que Dios ha creado para que con acción de gracias participen de ellos, los que creen y que han conocido la verdad. 2 Timoteo 4:3-4, Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos; y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a mitos. Apocalipsis 3:14-22 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: «El Amén, el Testigo fiel y verdadero, el Principio de la creación de Dios, dice esto: `Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! `Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Tal aseveraciones nos conminan a la reflexión final, la venida del Cristo Redentor está muy cerca, la practica reitera de la Apostasía, y sus falsas doctrinas, son evidencias convincentes, muchos de los hombre y mujeres que hoy descollan falsas doctrinas les llegara su hora, o del arrepentimiento o de sufrir las consecuencias de las abominaciones que han desarrollado en contra de la SANA DOCTRINA, de allí que Dios viene anunciando atreves de Profetas, evangelistas, pastores y predicadores el renuevo de un NUEVO SACERDOCIO, que le devuelva a población el TEMOR a DIOS, la Sana Doctrina, la Senda antigua, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Que serán sus elegido o escogidos, sus ungidos para encaminar su ministerio sacerdotal, de tal modo que se vienen tiempos no vistos, pero son buenos tiempos para la reconciliación con la fe en Nuestro Cristo Redentor, para dispensar el amor del Padre Jehová, que por su Santo Espíritu, nos permite a todos, ser su Templo y Morada. Aleluya.

Mi Oración: me presento delante ti amado padre, que estas el cielo en medio de querubines y que guardas el pactos y sus misericordias, para aquellos que te aman y guardan tus mandamientos, te pido por los pastores, evangelistas, profetas, predicadores, apóstoles, sacerdotes y hombres Mujeres conocedores de la Palabra, para que los ayude apartarse de los malos caminos y retomen sus pasos en la sana doctrina, Padre, hijo y Espíritu Santo, y perdona a tu siervos por las muchas infidelidades que hemos cometido ante ti, conduce nuestras vidas, siga siendo lumbrera a nuestros pies y luz a nuestros Caminos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, tu hijo amado, te lo pedimos señor. Amén.

JOSÉ CÁNDIDO VILORIA

DULCE SERA MI MEDITACIÓN, ME REGOCIJARE EN JEHOVÁ