Más allá de los porcentajes contenidos en la encuesta de Hinterlaces, lo llamativo del estudio correspondiente a junio es que se resalte la posibilidad de que se presente un escenario adelantado de elecciones presidenciales en 2023, una situación que puede constituir un desafío imprevisto por la oposición unificada en la Plataforma Unitaria

Caracas.- La publicación el lunes de algunos de los resultados de una encuesta a cargo de la firma Hinterlaces, correspondiente a junio, desencadenó en redes sociales diversas interpretaciones sobre la realidad política actual, así como acerca de las estrategias a corto y mediano plazo tanto de la oposición como del oficialismo.  

De acuerdo con Hinterlaces, empresa consultora cuestionada, encabezada por Óscar Schémel, que se define como una agencia de inteligencia especializada en estudios de opinión pública, mercados y consultoría, el gobernante Nicolás Maduro saldría victorioso en una hipotética elección presidencial adelantada a comienzos de 2023, con 49% de intención de voto, mientras que el candidato opositor que entrara en la contienda electoral estaría por detrás de Maduro, con 33%.

El lunes, en una entrevista en el canal estatal VTV, el propio Schémel, a quien en junio el gobierno de Maduro le otorgó una mención especial del Premio Nacional de Periodismo en la categoría Televisión, aseguró que la administración oficialista está en el mejor momento político de los últimos años. 

«Hay una alta valoración de la gestión. El liderazgo del presidente Maduro es reconocido por la mayoría de los venezolanos; incluso se han incrementado los niveles de aprobación de su gestión y del conjunto de los liderazgos más visibles del chavismo», resaltó Schémel. 

Más allá de los porcentajes contenidos en la encuesta de Hinterlaces, lo llamativo del estudio es que se resalte la posibilidad de que se presente un escenario adelantado de elecciones presidenciales en 2023, una situación que puede constituir un desafío imprevisto por la oposición unificada en la Plataforma Unitaria, que ya planteó en su estrategia unas elecciones primarias previstas para 2023 en las que se escogerá un candidato presidencial unitario. 

En ese contexto, fue consultada la opinión de dos especialistas, el consultor político y asesor de comunicación y campañas electorales, Pablo Quintero, y el politólogo y coordinador de investigación de posgrado de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), Fernando Spiritto, quienes resaltaron lo favorable que puede ser para el gobierno de Maduro un hipotético adelanto de elecciones presidenciales, en un momento en el que la oposición se encuentra fragmentada y algunas de sus principales organizaciones políticas están en medio de procesos internos de reforma. 

«De darse un adelanto de elecciones es porque le conviene al Gobierno que, si controla el cronograma electoral y lo adelanta, es porque en efecto existe un timing a su favor, de lo contrario no tendría que adelantarlo. Entendemos que en Venezuela, en donde el cronograma electoral está sujeto a muchos cambios porque las instituciones son débiles, se puede esperar que se adelanten y de ocurrir eso, se puede esperar que favorezca al Gobierno frente a una oposición desunida, fragmentada y enfrentada», explicó Quintero vía telefónica.

Por su parte, Spiritto tampoco descartó un adelanto de elecciones como estrategia gubernamental para desorientar a una oposición de por sí en aprietos. «El Gobierno ya tiene la experiencia de 2018 y no me extrañaría que con un TSJ controlado recurran a esa maniobra. Hay un punto del que no se habla y es el de las negociaciones, habría que ver si eso se plantearía de reactivarse ese mecanismo», añadió el académico de la Ucab.  

Errores estratégicos 

A finales de junio, la Plataforma Unitaria anunció que será en 2023, sin mayor precisión, cuando se celebren las primarias de las que saldrá el candidato presidencial unitario para un proceso electoral que, en principio, está previsto para 2024. Sin embargo, Quintero no considera que la medida de la coalición opositora sea acertada. 

«Es un error estratégico hacer primarias en 2023, sobre todo porque es una elección de carácter nacional, que requiere de organización, de mucha inversión, recursos, logística, planificación estratégica. Por otra parte, mayor tiempo de preparación electoral con un candidato te da la posibilidad de recorrer el país, de llevar un mensaje más claro, de recuperar confianza, entre otros aspectos», destacó Quintero.

El avance o inercia de la oposición en cuanto a consensos sobre las primarias y la escogencia de un candidato unitario en el corto o mediano plazo pueden influir en la consideración del gobierno de Maduro para determinar un adelanto de elecciones, de acuerdo con Spiritto. «La oposición está muy cruda, no veo nada claro y, en parte, el juego estratégico va por ahí».

Los partidos de oposición son cautelosos con respecto a virtuales cuadros políticos que pudieran competir en las primarias. Henrique Capriles, Manuela Rosales, María Corina Machado, el propio Juan Guaidó y hasta el empresario Lorenzo Mendoza figuran en una clasificación de Hinterlaces en la que es Mendoza quien cuenta con el porcentaje más favorable.

«Más importante que el nombre es que haya cierta voluntad de los principales partidos para respetar las reglas de juego, lo que le otorgaría a un proceso como las primarias una legitimidad política importante. Sigo notando cierta renuencia para comprometerse en las primarias. Yo no veo un escenario como el de 2012, hay mucha incertidumbre», resaltó Spiritto. 

En torno a la negociación que comenzó en México y el Gobierno paralizó, los analistas consideran que las condiciones en 2022 son otras.

«La oposición sigue teniendo expectativas. Hay sectores del oficialismo que no están interesados en continuar con el diálogo porque ya la interlocución entre Miraflores y la Casa Blanca se da de forma directa. El diálogo puede ser un instrumento o herramienta de propaganda electoral. Al final las expectativas del diálogo están puestas más en el lado opositor que en el oficialista», concluyó Quintero. 

Tomado de El Pitazo