Y es que las cámaras de seguridad de una frutería captó el divertido momento en que un simple juego entretiene a una abuela que trata siempre de sorprender a un vendedor del local.

Pistolas, ametralladoras y supuestos explosivos hechos con zanahorias son parte de la indumentaria que usan estos dos amigos para sorprenderse cada día.

Una hermosa demostración de amor, complicidad y empatía