La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, ha confirmado oficialmente la suspensión de la renovación automática del convenio de defensa con el Estado de Israel. Este tratado bilateral regula aspectos críticos como el intercambio de equipamiento bélico y la cooperación en materia de investigación tecnológica. Según declaraciones recogidas por medios oficiales, la mandataria afirmó:

“En vista de la situación actual, el gobierno ha decidido suspender la renovación automática del acuerdo de defensa con Israel”.

Aunque la decisión fue comunicada recientemente, el pacto en cuestión caducó formalmente el 13 de abril, apenas un día antes del anuncio de Meloni. Previo a esta determinación, la opinión pública italiana e incluso sectores de la prensa local preveían una extensión automática de la alianza. Coincidentemente, en la fecha de expiración, el canciller Antonio Tajani manifestó la disposición de su país para mediar en los diálogos entre Líbano e Israel, calificando como “inaceptables” las ofensivas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) que han afectado a la población civil.

En el plano diplomático, Meloni ha hecho un llamado urgente a las autoridades de Estados Unidos e Irán para que persistan en las negociaciones de paz. Para la jefa del Ejecutivo italiano, es imperativo evitar la escalada del conflicto y garantizar la operatividad del estrecho de Ormuz, al que describió como un “corredor fundamental” para el abastecimiento global de combustibles y fertilizantes.

Endurecimiento de la postura italiana

La relación de Roma con el gobierno de Tel Aviv ha experimentado un distanciamiento progresivo desde el 28 de febrero, tras los denominados “ataques preventivos” ejecutados por Israel y EE. UU. contra territorio iraní. Durante una intervención ante el Senado en marzo, Meloni lamentó profundamente el fallecimiento de varias menores en la escuela Shajare Tayebé, ubicada en Minab, al sur de Irán. La mandataria calificó el hecho como una tragedia y exigió una aclaración inmediata de las responsabilidades, enfatizando la necesidad de proteger a los civiles e infantes.

Respecto a dicho ataque, donde se reportó la muerte de decenas de niñas de entre siete y doce años, la primera ministra señaló que este tipo de intervenciones unilaterales ocurren “al margen del derecho internacional”. Meloni incluso comparó la actual ofensiva con la invasión de Rusia a Ucrania, advirtiendo sobre una “crisis estructural del sistema internacional”. Fue tajante al definir la posición de su país: “No estamos en guerra y no queremos entrar en guerra”.

Detalles del acuerdo y presión social

El convenio de defensa entre ambas naciones fue formalizado el 16 de julio de 2003, estableciendo una cláusula de renovación automática cada cinco años. Su objetivo principal es normar la cooperación en el ámbito de seguridad, facilitando la importación, exportación y tránsito de material militar. Asimismo, contempla el desarrollo de programas de capacitación, intercambio de servicios médicos militares y proyectos de innovación tecnológica conjunta.

No obstante, la tensión ha crecido en los últimos dos años, especialmente tras la intensificación de las acciones militares en Gaza desde el 7 de octubre de 2023. En mayo pasado, un grupo de diez juristas y expertos en derecho internacional, entre ellos Ugo Mattei, Fabio Marcelli y Domenico Gallo, enviaron una petición formal al Consejo de Ministros y al Tribunal Constitucional para detener la prórroga del memorándum.

Los especialistas argumentaron que la opacidad en la aplicación del acuerdo podría vulnerar la Constitución italiana y el derecho a la información. Además, citaron la posible comisión de genocidio contra el pueblo palestino que analiza la Corte Internacional de Justicia, así como las órdenes de captura emitidas por la Corte Penal Internacional contra el primer ministro Benjamin Netanyahu y el exministro de Defensa, Yoav Gallant, por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Kch