Venezuela se convirtió en el segundo proveedor de petróleo de Estados Unidos la semana pasada, tras una combinación de un alza de los envíos hacia ese país y un desplome de las exportaciones de Arabia Saudita debido al cierre del estrecho de Ormuz por la guerra en el Medio Oriente, según se puede apreciar en los datos de la Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés).

Las exportaciones venezolanas de petróleo hacia refinerías estadounidenses fueron de 412.000 bpd en la semana que culminó el 10 de abril, lo que representó un incremento de 28% en contraste con el lapso previo, mientras las ventas sauditas cayeron 58% a 249.000 bpd en el mismo período.

Estos movimientos coyunturales, le permitieron a Venezuela situarse en el segundo puesto del ranking de esa semana, detrás de Canadá.

Esta es la primera vez que el país ocupa esa posición desde la semana terminada el 17 de enero de 2025, una ubicación poco frecuente y que solo ha logrado en 36 semanas de las 828 que registran las estadísticas de la EIA.

La guerra en el Medio Oriente que inició a finales de febrero genera un fuerte impacto en el mercado petrolero mundial, debido al bloqueo del estrecho de Ormuz por donde circula más del 20% del crudo y gas natural comercializado mundialmente, y que afecta particularmente los envíos de países proveedores de Estados Unidos como Arabia Saudita e Irak.

Mientras tanto, los acuerdos y la flexibilización de sanciones tras los hechos del 3 de enero favorecen el envío de petróleo venezolano a Estados Unidos, que promedia en las 14 semanas de 2026 unos 232.000 bpd, 3% menos que en igual lapso de 2025.

Por otro lado, el promedio móvil de cuatro semanas, que permite una visión desestacionalizada de los flujos petroleros, terminó la semana del 10 de abril en 369.000 bpd enviados por Venezuela a Estados Unidos, una ligera disminución de 0,8% en contraste con el lapso previo, pero es 80% superior a la misma semana del año pasado.

ByN