Desde las primeras horas de este jueves 16 de abril, los habitantes de diversos municipios de la Costa Occidental del Lago de Maracaibo vivieron una jornada de incertidumbre tras la interrupción masiva del servicio eléctrico. El fenómeno, gatillado por un intenso frente lluvioso, se prolongó por casi ocho horas en los sectores más críticos.
Cerca de las 3:00 a.m., las precipitaciones, acompañadas de ráfagas de viento y actividad eléctrica, provocaron fluctuaciones severas. Lo que comenzó como un «parpadeo» de luminarias terminó en una desconexión total en Maracaibo, San Francisco, Mara y La Cañada de Urdaneta.
La restitución del servicio no fue uniforme. La denominada «recuperación de cargas» inició paulatinamente solo después de que cesaron las lluvias, dejando a vastas zonas de la capital zuliana en una espera que, en puntos del oeste marabino, superó las ocho horas de interrupción continua.
Versión oficial
El Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica (MPPEE) y CORPOELEC informaron que la madrugada de este jueves 16 de abril se han presentado lluvias torrenciales con descargas atmosféricas que afectaron al sistema de potencia de la región occidental del país, causando la interrupción del servicio en la Costa Occidental del estado Zulia.
«Apagón controlado«
Sobre las causas de esta desconexión prolongada, surge una hipótesis técnica que cobra fuerza. En entrevista para Crítica24, un extrabajador de la extinta empresa Enelven explicó que la fragilidad del sistema ante el clima responde a una medida de protección extrema.
«Ante la llegada de las lluvias y la ausencia de un mantenimiento adecuado de los aisladores en las líneas de transmisión, seguramente se recurrió a un apagón controlado. Aunque parezca una medida loca o desproporcionada, es la mejor manera de evitar males mayores», afirmó la fuente técnica.
El experto detalló que el problema radica en la acumulación de polvo, salitre o grasas en los componentes del sistema. Ante la falta de mantenimiento preventivo —específicamente el lavado con agua pura a presión que deben realizar camiones especializados—, cualquier contacto con el agua de lluvia puede generar arcos eléctricos y explosiones.
Falta de unidades y protocolos de carga
La fuente reveló una situación alarmante sobre la capacidad operativa de la estatal: «Al parecer, solo hay dos unidades (camiones) operativas y se utilizan exclusivamente en las subestaciones. Al no poder lavar los elementos de las líneas, el riesgo de un evento mayor es inminente con cada tormenta».
Por esta razón, la recuperación del servicio tras la lluvia es lenta y por goteo. Al ser un apagón controlado, los operadores deben encender el sistema mediante la distribución de cargas en circuitos alejados. «Esto se hace para no saturar las líneas y evitar que los equipos de respuesta de Corpoelec colapsen ante las contingencias que puedan presentarse», indicó el especialista.
Un llamado a la inversión
El impacto en la cotidianidad de este jueves fue total: comercios cerrados, fallas en la telefonía móvil y una paralización educativa parcial. El exhorto final de los especialistas es claro: es urgente que se activen los protocolos de mantenimiento mayor y se dote de equipos a las cuadrillas para evitar que la lluvia siga siendo sinónimo de parálisis en el Zulia.
Crítica24
