La Asociación Bancaria de Venezuela (Asobanca) proyectó un repunte de la economía venezolana para el segundo semestre de 2026, impulsado por una reducción de la inflación, mayor disponibilidad de divisas y la reinserción del país en el sistema financiero internacional.
“Diría que este segundo trimestre va a ser mejor que el primero, pero también el segundo semestre va a ser mejor. Hay una tendencia favorable y esa disminución de la inflación que todos esperamos se va a traducir en mejor poder adquisitivo y va a permitir el crédito”, aseguró Pedro Pacheco, presidente de Asobanca, en entrevista para Unión Radio el lunes 20 de abril.
Asimismo, indicó que la cartera de crédito en Venezuela representa un 3 % del Producto Interno Bruto (PIB) y espera que esta pueda ir aumentando en el corto plazo. Además, reveló que la cartera de crédito creció un 46 % entre marzo de 2025 y 2026.
“La idea es que en dos o tres años esta pueda representar un 20 % y que se trabaje para alcanzar los estándares que tiene la región que es un 50 %. Los tiempos van a depender de las ejecuciones”, apuntó.
De acuerdo con Pacheco, estas proyecciones favorables se deben a que el ingreso petrolero este año va a crecer considerablemente, lo que permitirá mayor disposición de dólares y que el Banco Central de Venezuela (BCV) sea más eficiente, también porque está insertado en el sistema financiero internacional.
“Todo hace indicar que la inflación vaya disminuyendo de forma gradual, creo que en los próximos meses podríamos ver una inflación de un dígito”, agregó.
Las implicaciones económicas de los cambios
Pacheco consideró una buena noticia que el BCV y los bancos públicos venezolanos se inserten en el sistema financiero internacional, gracias a la licencia 57 emitida por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
“Para un ciudadano normal esto significa que lo que anteriormente para la importación o exportación de un producto usted tenía que pagar o triangular y hacer una serie de operaciones que encarecían la transacción, lo cual se traduce en un mayor costo del producto se está eliminando con esta licencia 57”, explicó.
Para el presidente de Asobanca, todos los cambios económicos que se producen llevan a que Venezuela pase de una economía “reactiva, informal y de sobrevivencia” a una de construcción.
“Las autoridades tienen grandes retos para esta nueva realidad, pero también las empresas y los ciudadanos porque nos acostumbramos por mucho tiempo a hacer operaciones informales y tenemos que ir rescatando esos nuevos estándares y cumplimientos a los que nos toca organizarnos”, agregó.
Otro cambio que destacó fue el regreso de Venezuela al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional (FMI).
Proyecciones de la economía venezolana en 2026
El 17 de abril, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Venezuela proyectó que la economía de Venezuela crecerá un 7,4 % en 2026 respecto al año pasado, mientras que la inflación cerrará en un 271,6 %.
La agencia de la ONU prevé que la actividad petrolera crezca un 11,5 %, con una producción de crudo de hasta 1.211.000 barriles por día (bpd), un alza del 12 % en comparación con la del año pasado, que promedió 1.081.000 bpd, según cifras oficiales. Entretanto, estima un crecimiento del producto interno bruto (PIB) no petrolero del 6,9 %.
Por su parte, el FMI previó el 14 de abril que la economía de Venezuela crecerá un 4 % en 2026 y un 6 % en 2027, lo que representa una aceleración significativa frente al 1,5 % registrado en 2025, según su más reciente informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO).
Estas cifras sitúan al país por encima del promedio regional, en un contexto en el que América Latina y el Caribe mantendrán un crecimiento moderado.
De acuerdo con el organismo, la región crecerá un 2,3 % en 2026, una cifra que supone una leve mejora respecto a las previsiones de enero, pero que sigue reflejando un desempeño limitado frente a otras economías emergentes. Para 2027, el FMI mantiene su proyección de crecimiento regional en 2,7 %, en medio de un entorno global marcado por la incertidumbre y la desaceleración de la demanda.
Unión Radio/ED
