El secretario de la Marina de EE UU, John Phelan, ha sido destituido, en una nueva reorganización en tiempos de guerra en el Pentágono que se produce apenas unas semanas después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, apartara de su cargo al general de mayor rango del Ejército.
El Pentágono declaró en un comunicado que Phelan “abandona la Administración con efecto inmediato”, sin ofrecer detalles sobre su salida. La agencia Reuters fue el primer medio en informar de que se trata de una destitución, no de una renuncia voluntaria. Según el diario The New York Times, Phelan, que es un civil, deja el Pentágono y la Administración del presidente Donald Trump tras meses de luchas internas con los principales líderes del Pentágono y por desacuerdos sobre cómo reactivar el atribulado programa de construcción naval de la Marina.
Durante su mandato, Phelan había impulsado la conocida como Flota Dorada, una importante inversión en nuevos buques que incluía un nuevo acorazado de la “clase Trump”. Sin embargo, su mandato se vio empañado por disputas con altos funcionarios de todo el Pentágono —incluidos el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el número dos, Stephen Feinberg—, según informaron funcionarios del Pentágono y del Congreso. Las tensiones llevaban meses en aumento entre el cesante y sus dos jefes por culpa del estilo de gestión, cuestiones de personal y otros asuntos.
Feinberg, en concreto, se había mostrado cada vez más insatisfecho con la gestión de Phelan de la nueva e importante iniciativa de construcción naval de la Marina, y le había ido retirando responsabilidades y competencias del proyecto, según afirmó el funcionario del Congreso, quien habló bajo condición de anonimato. Phelan, que fue nombrado por la Casa Blanca, mantenía además una relación conflictiva con su adjunto, el subsecretario Hung Cao, quien se mostraba más alineado con Hegseth, según estas fuentes.
“En nombre del secretario de Guerra [nueva denominación de Defensa en la terminología de la Casa Blanca] y del subsecretario de Guerra [ídem], expresamos nuestro agradecimiento al secretario Phelan por su servicio al Departamento y a la Marina de los Estados Unidos”, afirmó Sean Parnell, portavoz principal del Pentágono. “Le deseamos lo mejor en sus futuros proyectos”. El segundo funcionario civil de mayor rango de la Marina, el subsecretario Cao, asumirá el cargo de manera interina, informó el portavoz.
El 2 de abril, Hegseth destituyó al jefe del Estado Mayor del Ejército de EE UU, Randy George, sin aducir motivo alguno. Dos altos funcionarios apuntaron a las tensiones existentes entre Hegseth y el secretario del Ejército, Daniel Driscoll, como motivo de la purga.
Estas destituciones se suman a la reciente marejada registrada en todos los niveles de mando del Pentágono, como la destitución, el año pasado, del anterior presidente del Estado Mayor Conjunto —el general de la Fuerza Aérea C.Q. Brown—, así como la del jefe de Operaciones Navales y la del vicejefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea.
Esta última salida se produce en un contexto de tensa tregua con Irán, mientras Estados Unidos despliega un mayor número de activos navales en Oriente Próximo y las consecuencias de la guerra —declarada unilateralmente por EE UU e Israel— se dejan sentir en la economía, con una subida del precio de la gasolina que supera ya los cuatro dólares el galón. La popularidad del presidente Donald Trump se abisma día tras día por el rumbo errático de la guerra y por los reveses económicos (en marzo, la inflación fue la más alta en dos años).
El Ejército estadounidense está recurriendo a activos navales para llevar a cabo un bloqueo a Irán, con el que el presidente republicano espera presionar a Teherán para que negocie el fin del conflicto —y sobre todo la apertura del estrecho de Ormuz a la navegación comercial— en sus propios términos.
Elpaís
