Familiares denuncian traslados ocultos y falta de información tras el motín que dejó 5 fallecidos.

La zozobra se ha apoderado de las afueras del Internado Judicial Yare III. Tras el sangriento motín que cobró la vida de cinco privados de libertad, el ambiente lejos de calmarse, se ha vuelto más turbio.

Desde las 6:00 de la mañana de este miércoles, el movimiento de autobuses y ambulancias ha desatado el pánico entre las madres y esposas que pernoctan en el sitio.
«No sabemos quiénes son los heridos ni a quiénes se están llevando», relató un pariente al Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP).

La falta de un listado oficial ha dado pie a rumores devastadores sobre fallecidos que estarían «irreconocibles». Mientras el Ministerio para el Servicio Penitenciario mantiene un hermetismo de acero, las familias exigen ver a los suyos.
La salida masiva de unidades de transporte sugiere un traslado a otros penales del país, una práctica común que desarticula el poco contacto familiar que les queda.

Critica24