En la política se recurre con mucha frecuencia al juego de sombras para fortalecer a una figura específica. Hay un caso que no debería recurrir a ese tipo de estrategias por la relevancia de haber alcanzado el premio Nobel de la Paz, me refiero a María Corina Machado.

Su trayectoria y liderazgo político dentro del país deja pocas dudas, sin embargo, su larga ausencia -aunque esté siendo usada para reuniones de alto nivel con gobernantes extranjeros – la ha distanciado del ciudadano común y eso en la política venezolana es peligroso.

De allí que su equipo de prensa y sus aliados en redes sociales recurran a trabajar con rumores, medias verdades y hasta mentiras, porque se aplica aquello de “que hablen bien o mal, pero que hablen”.

Un ejemplo de esto último fueron las desdichadas expresiones racistas que usara Carlos Baute en contra de Delcy Rodríguez en su acto con María Corina en Madrid. Las redes rápidamente lo vendieron, su consumo fue inmediato y viral… su rechazo fue mayor y por eso supo que debía desligarse, y dejó solo a Baute para que lidiara con la obra de su arte. Pero ya demostró que prefiere la pureza de los apellidos.

Sacan tesis de “magnicidio” y dicen que el Servicio Secreto norteamericano custodia a Machado. Respuesta simple: Ella no entra dentro de los protocolos de asignación dispuestos para protección del Servicio Secreto y esa calificación de magnicidio se aplica a quienes detentan el poder y, en su acepción más baja, a los líderes políticos de alto rango, supongo que aquí es donde quieren crear la percepción sobre María Corina.

Dudo que MCM tenga custodia del Servicio Secreto porque, además, las instituciones en los Estados Unidos son en extremo delicadas con las normas y protocolos. Me decanto más bien por la seguridad privada, quizás, la misma que ayudó en su salida del país, me refiero a Grey Bull Rescue Foundation.

La pregunta de todos y de siempre a los políticos ¿Cuánto cuesta la logística de esa gira y de dónde salen los recursos?

Pero sigamos con el análisis del discurso. Los equipos de prensa y redes utilizan frases extraídas con pinzas de voceros norteamericanos hablando de elecciones, destacando su valentía y el reconocimiento a su trabajo político. ¿Hay verdad en eso? Sí, pero no del tipo que a ella le gustaría escuchar.

El pragmatismo del presidente Donald Trump desmonta toda esa narrativa mediática y lo hace con una regularidad pasmosa al reconocer no solo al Ejecutivo venezolano, sino a la figura de quien lo representa, me refiero a Delcy Rodríguez, a quien ha tildado de “excelente, aliada, socia y a calificarla de 10/10”. El último ejemplo de esta “amistad” diplomática o coyuntural, es la aprobación por parte de la Ofac para que el gobierno de Venezuela pueda pagar la defensa privada de Nicolás Maduro y Cilia Flores.

Para Trump es importante garantizar recursos para los norteamericanos y que Venezuela sea ya el segundo proveedor de petróleo para esa nación es un logro capitalizado.

El peligro latente y real para María Corina es que el llamado a elecciones se alargue tanto que permita una estabilidad económica que incida en la calidad de vida del venezolano y se comience a escuchar “si los gringos logran que esto mejore lo demás es ganancia”, y no hay nada más peligroso para un político que el olvido, sino pregúntenle a Guaidó. De allí que ese trabajo de mantener viva a la figura y el “despertar de la calle” vayan de la mano. La primera es la representación del cambio y la otra es la muestra de la necesidad de ese cambio mediante la muestra de ingobernabilidad aparente.  

Amnistía… El anuncio realizado por la presidente encargada Delcy Rodríguez que la Ley de Amnistía estaba “llegando a su fin” es inconstitucional, toda vez que la ley no especifica que tiene un tiempo de vigencia y, aunque la proponente fue Rodríguez, al entrar en vigencia el único órgano facultado para enterrarla es la asamblea Nacional. No obstante, la presidente quiere mantener abierta la puerta de las excarcelaciones y por eso abre las puertas para estudiar otros casos y seguir en la fase de la estabilización política propuesta por Trump. Asomó que la tarea ahora la asumen el Programa de Convivencia y la Comisión de Reforma del Sistema Judicial, es eliminar lo expreso de la amnistía manteniendo espacios previstos en el ámbito del derecho internacional y dejar para el final el perdón presidencial o indulto. Esa como la última muestra de una voluntad de cambio en el panorama político nacional y una acción que debe ser milimétrica para no causar un sismo en las bases de la revolución.

El halcón judicial… Finalmente llegó a Venezuela, específicamente a Caracas, John M. Barrett, nuevo encargado de negocios de la embajada de los Estados Unidos, quien sustituye a Laura Dogu en esa función. Se le vio caminar por la terminal aérea con esa obra de piso que espera con ansias el retorno de millones de venezolanos. Su mensaje fue parco: “Estoy en tierra venezolana para seguir implementando el plan de tres fases de @POTUS y del @SecRubio, y ofrecer resultados para la gente de nuestros países. Es un honor representar a los Estados Unidos en este momento histórico de nuestras relaciones con Venezuela. – JB”.

Para quienes no lo sepan, mucho de lo que ocurra en los próximos meses en materia judicial y económica será muy vigilado por este halcón. Esa es su especialidad. Durante su “estadía” en Panamá trabajó en la modernización de los marcos legales para sacar a ese país de las listas grises internacionales. Esto implicó una “limpieza” en el sentido de reformar cómo los tribunales panameños manejaban los delitos financieros y el lavado de dinero. Bajo su supervisión, se impulsaron programas de capacitación para fiscales y jueces con el fin de “limpiar” las instituciones de la influencia de carteles regionales.

Y en su última misión en Guatemala, Barrett llegó con una agenda muy agresiva de depuración y rendición de cuentas. Se enfocó en identificar y sancionar a actores del sistema judicial guatemalteco que Washington consideraba que obstruían la lucha contra el narcotráfico y la corrupción.

Con esa sonrisa franca,fue el rostro de la presión para que se agilizaran procesos de extradición, enviando un mensaje claro de que no se toleraría la impunidad en las altas esferas del poder judicial local. No pierdan de vista los cambios que se avecinan.

Extraoficial… Desde el Tribunal supremo de Justicia se habla de las “jubilaciones” de los siguientes magistrados:Henry José Timaure (presidente de la sala civil y general de las FANB); Carmen Alves (sala civil); Malaquías Gil Rodríguez (Sala Político Administrativa y miembro de la Comisión Judicial); Maikel Moreno Pérez (Sala Penal); Elsa Gómez Moreno (presidente de la Sala Penal) y Edgar Gavidia Rodríguez (Sala de Casación Social).

El Gatillo del Pueblo por Arnaldo «Moñoño» Piña…En el entendido que en el país se realizara el Clásico Tarjetón a final de año para gobernadores y alcaldes, está sería la tendencia en el estado Zulia: Luis Caldera mantiene la punta para repetir…Maracaibo: Di Martino luce en las manos…San Francisco: reñida, no hay favoritos, cualquiera gana…Cabimas: Frank Carreño ya comenzó a mover las bridas…Miranda: no hay favoritos…Lagunillas: final de fotografía entre “Cheo” Mosquera y Gustavo Bracho…Valmore Rodriguez: todo va a quedar entre Los Pino…Baralt: Samuel Contreras está pagando 220…Catatumbo: Wilmer Ariza tiene muy buenos traqueos…Mara: Édgar Labarca cuenta con buen entrenador… Sucre: No hay competidores para Yonys González…Padilla: Charles Hernández viene por la baranda…El que entendió, entendió.

Que Dios nos permita volver a ser la Venezuela de todos…nos leemos la semana que viene, donde estaremos mostrando a todos, ¡Sin Máscaras!