Los seguidores de Evo Morales tomaron este sábado el aeropuerto de Chimoré, en el Trópico de Cochabamba, para impedir la aprehensión del expresidente y dirigente cocalero, quien enfrenta procesos judiciales y tres órdenes de detención. La acción fue calificada de “pacífica” por su dirigente Teófilo Sánchez y ocurre en medio de una crisis marcada por bloqueos y tensiones políticas en Bolivia.

La ocupación del aeropuerto responde a la decisión de los manifestantes de proteger a Evo Morales frente a la posibilidad de un operativo destinado a su captura, tras acusaciones de estupro y trata de personas. Según sus dirigentes, para las bases la defensa del exmandatario es prioridad, aun a riesgo de enfrentamientos o violencia.

“Las bases han dicho, aquí vamos a defender a nuestro líder indiscutible aunque cuesten vidas, por eso ellos se concentraron y han tomado el aeropuerto de Chimoré”, expresó Sánchez, citado por el periódico local El Deber. Para mantener el aeropuerto inoperable, colocaron piedras, ramas y diversos objetos a lo largo de la pista.

Evo Morales enfrenta tres órdenes de aprehensión vinculadas principalmente a un proceso judicial por estupro y trata de personas. Estas acciones judiciales obedecen a denuncias sobre supuestos hechos cometidos en 2015 con una adolescente, según los reportes oficiales.

Los bloqueos encabezados por grupos afines a Morales han dejado a La Paz incomunicada desde hace 16 días, provocando escasez de alimentos, carne, medicamentos, combustibles y oxígeno para hospitales. Como consecuencia directa, al menos tres mujeres fallecieron al no poder acceder a atención médica de urgencia, según los balances oficiales.

La situación afecta también a otras regiones, entre ellas Oruro, Santa Cruz y Cochabamba, profundizando la crisis social y perjudicando el abastecimiento. Morales sostiene que existe un plan para detenerlo, presuntamente con participación de la DEA, y rechaza las acusaciones de que su entorno financia o dirige las protestas en las carreteras.

El vocero presidencial José Luis Gálvez declaró: “El financiamiento del narcotráfico está detrás de estos dirigentes”, responsabilizando a Morales y sus aliados de buscar la ruptura de la democracia. Morales, por su parte, niega todas las acusaciones y sostiene su demanda de un proceso legítimo en su contra.

IB