La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) aseguró este lunes que el fallecimiento de Carmen Navas, madre del preso político muerto bajo custodia del Estado, Víctor Quero, expone la dramática realidad de estos detenidos, por lo que exhortó a que sean liberados para restituir la convivencia y paz ciudadana.

La Iglesia católica venezolana lamentó la muerte de Navas tras meses de lucha por obtener información de su hijo y luego «de haber experimentado el profundo dolor de su muerte».

Este hecho, prosiguió, pone una vez más ante la opinión pública nacional e internacional la dramática realidad de los privados de libertad debido a sus opiniones y posiciones políticas, y la que junto a ellos sufren cada día sus familiares y allegados, «por la falta de adecuadas respuestas de las autoridades a sus justos reclamos».

CD