El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este miércoles durante una reunión de gabinete presidida por el presidente Donald Trump, que desde el 3 de enero hasta la fecha Venezuela ha entregado 10 millones de barriles de petróleo a su país en el marco de un mecanismo que, según dijo, busca reorganizar la industria energética del país sudamericano.

Rubio afirmó que el crudo es comercializado a precios de mercado y que los ingresos generados son depositados en una cuenta en Estados Unidos bajo control del Departamento del Tesoro y con auditorías de la firma KPMG.

«Ese dinero va a una cuenta en Estados Unidos controlada y monitoreada por el Tesoro, auditada por KPMG. Por primera vez, el dinero no está siendo robado. Va en beneficio del pueblo venezolano», declaró Rubio, quien añadió que la industria petrolera venezolana “está siendo profesionalizada por primera vez”.

Por su parte, el presidente Donald Trump aseguró que su país atraviesa un momento de abundancia energética sin precedentes y destacó el papel de Venezuela dentro del panorama global del petróleo, al que calificó como estratégico.

“Estados Unidos tiene tanto petróleo que somos exportadores de petróleo, así que tenemos petróleo de sobra”, afirmó Trump, al subrayar que el país “está bendecido con el mejor territorio del mundo” en materia energética. “Si le sumamos Venezuela, tenemos, creo, tenemos el 64% del petróleo mundial”, sostuvo durante su intervención.

Trump también reiteró que Washington mantiene actualmente una relación fluida con Caracas. “Nos llevamos muy bien con Venezuela, se está gestionando de maravilla”, expresó, al señalar que empresas internacionales estarían comenzando a instalarse en el país sudamericano en el marco de nuevos esquemas de cooperación energética.

BE