Rusia ha aprobado una nueva legislación que habilita a instituciones financieras como el Banco Central de Rusia y otras entidades a crear sus propios sistemas de defensa y a armar a su personal frente a ataques con drones. La medida, publicada por la Cámara Baja del Parlamento, surge tras una serie de ofensivas aéreas de Ucrania contra infraestructuras críticas en territorio ruso.

La normativa permitirá que los sistemas de defensa antidrones se coloquen junto a los edificios del banco central, Sberbank y la Asociación Rusa de Recaudación de Efectivo. El personal de estas instituciones podrá estar armado para repeler ataques, y los propios bancos deberán asumir los costos de instalar y operar estos sistemas, según informó Anatoli Aksákov, presidente de la comisión de finanzas de la Duma Estatal, en declaraciones recogidas por el medio RBC.

El presidente del principal lobby empresarial ruso, Alexander Shojin, comunicó al presidente Vladimir Putin que las empresas están dispuestas a financiar la compra de armamento pesado y sistemas electrónicos para proteger su infraestructura. Este anuncio refuerza la tendencia de militarización de la defensa privada en el sector financiero y otras áreas sensibles.

Este miércoles, la sede del banco central en Sebastopol, en la península de Crimea (invadida por Rusia), fue alcanzada por un misil identificado por el gobernador local, Mijaíl Razvozháev, como Storm Shadow de fabricación británica. El ataque provocó un incendio en el edificio, que fue sofocado posteriormente, según detalló Razvozháev. Se trata del primer ataque contra una oficina importante del Banco de Rusia desde el inicio del conflicto, mientras que no se han registrado acciones similares contra las principales oficinas de Sberbank.

Balance de daños y respuesta ucraniana

Las defensas aéreas ucranianas derribaron o desviaron 150 de los 163 drones lanzados por Rusia contra su territorio entre la tarde del martes y la mañana del miércoles, según la Fuerza Aérea de Ucrania. Ocho drones lograron impactar en siete localizaciones no especificadas, y restos de aparatos destruidos causaron daños en otros cuatro puntos.

La región de Cherníguiv, en el norte de Ucrania y limítrofe con Bielorrusia y Rusia, fue uno de los principales objetivos según su gobernador, Viacheslav Chaus. Allí, los drones alcanzaron una empresa maderera y una compañía de logística e infraestructura de la capital regional.

La aprobación de la ley que permite armar al personal bancario y desplegar sistemas antidrones responde directamente al recrudecimiento de los ataques aéreos sobre infraestructuras económicas y financieras, especialmente tras el impacto sufrido por la sede del Banco Central en Sebastopol. La medida marca un aumento en la autonomía defensiva de las instituciones financieras frente a la amenaza persistente de drones y misiles.

IB