La reestructuración de la deuda venezolana entra en una fase más estructurada con la incorporación de nuevos asesores internacionales. El gobierno de Venezuela contrató al bufete Hogan Lovells US LLP para apoyar el proceso de renegociación de su deuda externa, según reporta Bloomberg.

El nombramiento del bufete de abogados, que tiene sedes en Washington y Londres, se hizo público en un documento publicado por la unidad de la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA) del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Esto ocurre menos de un mes después de que el gobierno anunciara que estaba iniciando el proceso para reestructurar una deuda estimada en 170.000 millones de dólares que se encuentra en default desde 2017.

Dentons Europe LLP seguirá siendo el asesor internacional legal de Venezuela, asesorando a la administración interina de Delcy Rodríguez en materia de contratos petroleros y mineros, agrega la agencia internacional de noticias.

Los inversionistas se volcaron hacia los bonos de Venezuela luego de que Estados Unidos capturara a Nicolás Maduro en enero. El gobierno interino, ahora encabezado por Delcy Rodríguez, ha colaborado estrechamente con Washington, lo que ha generado optimismo ante la posibilidad de que se abra camino hacia una reestructuración muy esperada.

Deuda y contrataciones

Los bonos del gobierno han ganado más del 80% este año, y los bonos con vencimiento en 2027 se cotizan en aproximadamente 52 centavos por dólar. Esto implica que se espera que los inversionistas recuperen alrededor del 30% del total adeudado, una vez incluidos los intereses acumulados no pagados.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos autorizó a principios de mayo los nombramientos de asesoría legal y consultoría financiera y el gobierno nombró la semana pasada a Centerview Partners como su asesor en asuntos de deuda soberana.

Estas contrataciones preparan el terreno para una de las reestructuraciones de deuda más extensas emprendidas desde la crisis griega hace más de una década. El proceso implica deshacer una compleja red de bonos, préstamos y sentencias judiciales impagadas a acreedores de todo el mundo, así como hacer frente a las sanciones económicas estadounidenses que siguen vigentes a pesar del acercamiento.

El gobierno anunció que planea publicar un marco económico y un análisis de sostenibilidad de la deuda el próximo mes, lo que sugiere su intención de actuar con rapidez. Sin embargo, el proceso enfrenta obstáculos, incluidas las sanciones que impiden a Venezuela negociar con los acreedores o emitir nueva deuda.

Una posible reestructuración de la deuda también plantea interrogantes persistentes sobre el verdadero tamaño de la economía venezolana tras su colapso y sobre cuánto debe realmente el país. Estrategas de JPMorgan Chase & Co. advirtieron que la conciliación de un gran y diverso monto adeudado, “especialmente montos comerciales no garantizados, no especificados ni transparentes”, más los laudos arbitrales, probablemente será un proceso complejo y controvertido.

Hogan Lovells fue contratada previamente por la embajada de Venezuela en Estados Unidos en 2014 para prestar servicios de lobby en Washington.

BE