A las compañías energéticas que se dirigen a Venezuela se les está pidiendo que traigan sus propias centrales eléctricas para operar sus plantas de petróleo y gas natural y protegerse de los frecuentes apagones en la deficiente red eléctrica del país.
Las nuevas regulaciones para la Ley Orgánica de Hidrocarburos exigen que las empresas sean autosuficientes en la generación de energía en las zonas de petróleo y gas.
Según un borrador de las regulaciones, estas también contemplan permitir que empresas privadas suministren energía a las empresas petroleras. A diferencia del pasado, deberán operar fuera de la red eléctrica para evitar sobrecargar un sistema eléctrico ya de por sí frágil, según el documento que irculó a mediados de mayo y al que tuvo acceso Bloomberg.
Si se detectan variaciones, los motores se apagan, lo que provoca una caída en la producción hasta que el pozo pueda reiniciarse mediante un sistema o manualmente por los trabajadores. Esto resulta en pérdida de tiempo y producción.
Según un documento consultado por Bloomberg, los cortes de electricidad del 23 de abril afectaron a 827 pozos de Chevron en la Faja Petrolífera del Orinoco, al este de Venezuela, zona con vastas reservas de crudo, lo que provocó una disminución en la producción. De acuerdo con tres personas con conocimiento de la situación y registros históricos de producción consultados, los cortes ocurren a diario en los campos de petróleo y gas de Venezuela.
Más de 95% de los pozos de la petrolera estadounidense en la Faja Petrolífera del Orinoco dependen de la red eléctrica nacional. Menos de 5% de las plataformas petrolíferas de la zona funcionan con generadores, según una de las fuentes.
BE
