El Mundial tuvo su segunda gran postal. Las calles de Toronto teñidas de rojo, banderas por todos lados, familias celebrando desde temprano y un estadio repleto empujando a una selección que llevaba cuatro años esperando este momento. Canadá tuvo la fiesta que soñó para su debut como anfitrión. Lo que no tuvo fue la victoria. Porque cuando la celebración parecía encaminada hacia una tarde perfecta, Bosnia le complicó la historia y lo obligó a remar hasta el final para rescatar un empate 1 a 1 que terminó sabiendo a alivio.

Los canadiensess asumieron el protagonismo desde el arranque. Impulsados por el fervor de su gente, salieron decididos a imponer condiciones y monopolizaron la pelota durante buena parte del encuentro. Jonathan David fue la referencia ofensiva y Canadá encontró espacios para acercarse al área rival, aunque le costó transformar ese dominio en situaciones verdaderamente claras.

Y como suele pasar en el fútbol, el que golpeó primero fue el que menos lo buscó. A los 20 minutos, Bosnia aprovechó una pelota parada para silenciar por un instante las tribunas. Llegó un córner al primer palo, la defensa canadiense perdió las marcas y Sasa Lukic apareció libre para conectar de cabeza y poner el 1 a 0. Un golpe inesperado para un equipo que hasta ese momento había controlado el desarrollo.

A partir de ahí, el partido se transformó en un monólogo canadiense. Los locales empujaron con orgullo, adelantaron sus líneas y fueron acumulando ataques ante una Bosnia cada vez más cerca de su arquero. El estadio acompañó cada avance como si fuera el último. Había nerviosismo, sí, pero también la sensación de que el empate podía llegar en cualquier momento.

Y llegó cuando más se necesitaba. A los 80 minutos apareció Cyle Larin para regalar una de las primeras joyas del Mundial. El delantero recibió dentro del área de espaldas al arco, controló con categoría, giró 180 grados para dejar atrás a su marcador y sacó un derechazo cruzado y potente imposible para el arquero bosnio. Un golazo. De esos que hacen explotar un estadio entero.

El 1-1 desató el desahogo de las más de 43 mil personas presentes y evitó que la fiesta terminará con una mueca de decepción. Canadá, que ya había estado en México 1986 y Qatar 2022, no consiguió el triunfo que soñaba, pero sumó un punto por primera vez en un Mundial.

¿Cuándo vuelven a jugar estos dos equipos?

El próximo encuentro de Bosnia es el jueves 18 de junio, a partir de las 16:00, cuando enfrente a Suiza en el SoFi Stadium de Los Ángeles. Canadá, por su parte, hará lo propio ante Qatar, ese mismo jueves 18 de junio, a las 19:00 en el Estadio BC Place de Vancouver.

Antes de estos partidos, cierra la primera fecha del Grupo B el duelo entre Qatar y Suiza, este sábado 13 de junio a las 4:00 de la tarde.

Colaboración: Aarón Ulacio M.