El reloj apenas marcaba los 3 minutos cuando el estadio contuvo el aliento. Un despiste en el fondo suizo dejó a Edmilson Junior cara a cara con la gloria, pero Gregor Kobel reaccionó como un felino para ahogar el grito de gol. El San Francisco Bay Area Stadium era una caldera, y Catar, el campeón de Asia, plantaba cara desde el arranque ante una siempre respetable Suiza en el Grupo B. El emotivo compromiso fue presenciado por miles de fanáticos que hicieron vibrar las tribunas en California.

Sin embargo, el seleccionado europeo no tardó en golpear. Tras una incursión envenenada de Remo Freuler, el portero catarí Mahmoud Abunada cometió una infracción dentro del área. ¡Penal! Al minuto 17, apareció la frialdad de Breel Embolo, quien facturó con total tranquilidad para inflar las redes y desatar los festejos helvéticos, marcando de paso un hito histórico desde los doce pasos.

A partir de ahí, Suiza olió sangre y se volcó por completo al ataque, jugando a ritmo de rock and roll. Generaron más de 20 remates francos, pero se toparon con un muro infranqueable. Mahmoud Abunada pasó de villano a héroe y frotó la lámpara bajo los tres palos: firmó una actuación monumental de siete paradas providenciales ante los intentos de Rubén Vargas y Dan Ndoye. Incluso la zaga catarí tuvo que sacar un balón milagroso sobre la misma línea de gol para evitar una goleada inminente.

La versión de Suiza, pese a su claro dominio, pecó de soberbia y dejó con vida a un rival que nunca bajó los brazos. Y cuando el partido ya moría y la banca europea se preparaba para celebrar sus primeros tres puntos, llegó la obra de arte y el milagro de la noche. Minuto 94. Homam Ahmed mandó un centro preciso al corazón del área. El defensor Boualem Khoukhi recibió la cita con la historia, se perfiló, se elevó de manera impecable sobre las torres helvéticas y clavó un potente cabezazo en las redes. ¡Una definición formidable para ponerle la cereza al postre y desatar la locura total catarí con el 1-1 definitivo!
Este resultado le otorga a Catar el primer punto de su historia en una cita mundialista fuera de sus fronteras.

Lo que viene en el Grupo
Tras este debut de alto voltaje, los caminos se dividen con urgencias distintas:
Suiza tendrá que lamerse las heridas, corregir la falta de contundencia y buscar una recuperación obligatoria en la siguiente fecha.
Catar llegará con el pecho inflado y la confianza por las nubes para seguir haciendo historia en este Grupo B.

¡Esto es el Mundial y recién empieza!

Colaboración Aarón Ulacio M.