El ministro de Energía de Trinidad y Tobago, Roodal Moonilal, aseguró que la licencia otorgada por Venezuela a la multinacional Shell para la explotación del campo Loran permitirá la exportación de hasta 1,7 billones de pies cúbicos de gas a su país.
Según información publicada por Bloomberg, el ministro trinitense declaró que el gas se extraerá del yacimiento de Loran y se procesará a través de la plataforma Manatee, propiedad de Shell que se situará en aguas de Trinidad.
Loran es un yacimiento transfronterizo que conecta con el campo Manatee en aguas trinitenses. Es una de las reservas de gas natural no asociado más importantes de la región, con un potencial superior a los 10,25 billones de pies cúbicos.
En el marco de esta colaboración, la administración de Delcy Rodríguez y Shell han formalizado cinco acuerdos estratégicos.
El objetivo, según declaraciones oficiales del gobierno venezolano, es fortalecer la capacidad energética del país para satisfacer la demanda interna y consolidar a Venezuela como un actor relevante en el mercado de exportación de gas, aprovechando sus recursos para responder a la coyuntura energética global.
El escándalo del derrame
En contraste con esta agenda económica, ha surgido una nueva tensión por una alerta ambiental. El gobierno venezolano denunció recientemente la existencia de un derrame de hidrocarburos, respaldándose en imágenes satelitales que sugieren una magnitud mayor al incidente registrado en mayo del año pasado.
Caracas ha exigido a Puerto España que asuma su responsabilidad, adopte medidas preventivas y garantice transparencia sobre el origen y las consecuencias del siniestro, advirtiendo sobre el impacto negativo en los ecosistemas marinos y las comunidades pesqueras.
Por su parte, la petrolera estatal trinitense, Heritage Petroleum, tras realizar inspecciones exhaustivas en coordinación con la Guardia Costera, ha desestimado las acusaciones.
En un comunicado emitido recientemente, la compañía declaró que «no hay evidencia que respalde la presencia de grandes cantidades de hidrocarburos en el mar».
La petrolera aseguró que, tras desplegar vigilancia aérea, marítima y terrestre en el Golfo de Paria, no se han hallado indicios de contaminación ni anomalías en sus instalaciones.
Pese a estas declaraciones, el ministro Moonilal reiteró que las investigaciones continúan para aclarar el origen de la sustancia reportada, manteniendo el monitoreo constante en la costa suroeste del país, un área que ya había sido foco de reclamos por parte de Venezuela a inicios de mayo.
BE
