En las últimas 24 horas, los frentes de la guerra ruso-ucraniana registraron una importante escalada, con ataques ucranianos con drones contra instalaciones industriales y económicas estratégicas en territorio ruso, mientras las fuerzas rusas continuaron su avance en Krasny Liman y Konstantinovka, en la región de Donetsk.

También se reportaron muertos y heridos por bombardeos rusos en la región ucraniana de Sumy.

Reuters citó al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien declaró hoy que sus fuerzas lanzaron ataques nocturnos contra una instalación petrolera en la región de Yaroslavl y contra la planta química Azot, en la región de Tula.

Según el mandatario, la instalación antes mencionada desempeña un papel clave en la producción de explosivos para Rusia.

Asimismo, Zelenski afirmó que Ucrania está aplicando su plan para castigar a Rusia con ataques de largo alcance, en respuesta a la negativa de Moscú a poner fin a la guerra.

El gobernador de Yaroslavl, Mijaíl Yevrayev, informó que un ataque masivo con drones ucranianos tuvo como objetivo esa región, situada al norte de Moscú.

Señaló que los sistemas de defensa aérea derribaron la mayoría de los aparatos, aunque algunos lograron penetrar el espacio aéreo y alcanzar depósitos de combustible en la ciudad de Rýbinsk, lo que provocó un gran incendio, sin que se reportaran víctimas.

En cuanto a la región de Tula, las autoridades rusas confirmaron que la ciudad de Novomoskovsk fue atacada durante la noche.

El gobernador Dmitry Miliáyev indicó que restos de drones ucranianos derribados cayeron sobre una instalación industrial, aunque evitó comentar directamente sobre los ataques que, según fuentes independientes, tuvieron como objetivo la planta Azot, el mayor productor ruso de amoníaco y fertilizantes nitrogenados, ubicada a unos 200 kilómetros al sur de Moscú.

En un incidente relacionado, un edificio residencial en la ciudad de Oryol, al sur de Moscú, fue alcanzado por un dron ucraniano, lo que causó un muerto y nueve heridos.

Muertos y heridos en Sumy

Por su parte, la policía ucraniana anunció que dos personas murieron y otras cuatro resultaron heridas en ataques rusos nocturnos contra la región de Sumy, en el norte de Ucrania, que afectaron a 17 comunidades.

La policía precisó que una mujer de 64 años murió en la zona de Bilopilia por un ataque con dron, mientras que dos hombres resultaron heridos. Otra mujer, de 57 años, falleció en la zona de Seredina-Buda.

Las autoridades ucranianas indicaron que las fuerzas rusas emplearon bombas aéreas guiadas, drones de ataque FPV, artillería y morteros en esas operaciones.

Sobre el terreno, Russia Today citó al Ministerio de Defensa ruso, que afirmó en su informe diario que las fuerzas rusas ampliaron su control en las ciudades estratégicas de Krasny Liman y Konstantinovka, en Donetsk, durante las últimas 24 horas.

El informe ruso señaló que las bajas ucranianas ascendieron a unos 1.350 soldados en ese periodo, mientras que los sistemas de defensa aérea rusos derribaron 14 bombas guiadas y 483 drones ucranianos.

Los acontecimientos de las últimas horas reflejan una escalada de la guerra de desgaste, que se extiende más allá de las líneas inmediatas del frente y alcanza infraestructuras industriales y económicas profundas de ambas partes, sin perspectivas visibles de solución, mientras aumentan las víctimas civiles a ambos lados de la frontera.

sm/okz