En el marco del inicio del Grupo F de la Copa del Mundo 2026, el AT&T Stadium de Dallas fue testigo de un duelo que cumplió con creces las expectativas de los aficionados al fútbol. Países Bajos y Japón empataron 2-2 en un enfrentamiento que fue una montaña rusa de emociones y contrastes tácticos.


​La primera mitad transcurrió bajo un guion cauteloso, pero la segunda parte fue una explosión de intensidad. El marcador se abrió al minuto 52 cuando Memphis Depay aprovechó un centro preciso de Denzel Dumfries desde la banda derecha; el delantero neerlandés conectó un remate seco y colocado que dejó sin opciones al arquero Zion Suzuki.

La respuesta nipona no se hizo esperar y, apenas ocho minutos después, Ritsu Doan igualó los cartones tras una jugada colectiva magistral en la que, tras una serie de paredes rápidas al borde del área, sacó un disparo cruzado que se coló pegado al poste izquierdo de la portería defendida por Verbruggen.

​El partido se tornó frenético. Al minuto 74, Cody Gakpo volvió a poner en ventaja a los europeos con una acción de pura potencia: recibió un pase filtrado, encaró a su marcador directo, recortó hacia adentro y definió con un potente derechazo que se incrustó en el ángulo superior.

Cuando parecía que los tres puntos se irían a Ámsterdam, apareció Daichi Kamada al minuto 89 para sellar el empate definitivo. El mediocampista japonés cazó un rebote dentro del área chica tras un tiro de esquina y, con serenidad absoluta, empujó el balón al fondo de las redes tras un desorden defensivo en el área neerlandesa.

Este empate deja a ambas selecciones con un punto en la tabla. De cara a los próximos desafíos, Japón deberá concentrarse en su enfrentamiento ante Túnez el próximo 20 de junio, mientras que Países Bajos buscará sumar de a tres frente a la selección de Suecia el mismo día.

Este 2-2 ha dejado una advertencia clara: en este Mundial, el destino del grupo será una batalla que se definirá en los detalles mínimos de cada encuentro.

Colaboración: Aarón Ulacio M.