Saltó otra gran sorpresa en el inicio de la fase de grupos de la Copa del Mundo 2026. En un NRG Stadium abarrotado y con un ambiente electrizante, la favorita Portugal no pudo pasar del empate 1-1 ante una aguerrida y ordenadísima República Democrática del Congo, que amargó el debut de los lusos en el torneo.

​El partido se presentaba, sobre el papel, como un trámite para el conjunto dirigido por Roberto Martínez, especialmente con el morbo de ver a Cristiano Ronaldo arrancar su histórico sexto Mundial. Sin embargo, el libreto del fútbol africano dictó una realidad muy distinta, basada en el orden defensivo, el despliegue físico y una efectividad máxima.

Portugal arrancó con el acelerador a fondo y tardó muy poco en romper el hielo. Al minuto 6, tras una jugada ensayada desde el córner, un centro preciso al corazón del área encontró la cabeza del joven mediocampista João Neves, quien metió un testarazo letal a contrapié del arquero para poner el 1-0.

A pesar de verse abajo tan temprano, RD Congo no se desmoronó. Los africanos plantaron un bloque bajo indescifrable. Portugal llegó a registrar casi el 80% de la posesión del balón en la primera mitad, pero fue un dominio estéril. Cada vez que los europeos intentaban romper líneas, se topaban con una muralla.

Cuando el primer tiempo ya agonizaba, en el minuto 45+5, llegó la jugada que cambió el partido. Tras un tiro de esquina magistralmente cobrado por Arthur Masuaku, el delantero del Brentford, Yoane Wissa, apareció libre de marca en el segundo palo para fusilar de cabeza y desatar la locura congolesa antes del descanso.


​La frustración de CR7

En la segunda mitad, Portugal quemó las naves. Cristiano Ronaldo tuvo dos ocasiones clarísimas dentro del área, pero la pólvora estuvo mojada. La desesperación se apoderó de los lusos, que terminaron sufriendo de más ante las contras de un Congo que, de la mano de un incansable Cédric Bakambu, incluso llegó a estrellar un balón en el poste.

​Con este reparto de puntos, el grupo se pone al rojo vivo y obliga a ambas escuadras a salir a matar en la segunda jornada.

Portugal vs. Turquía: Un duelo de alta tensión. Los lusos ya no tienen margen de error si quieren clasificar como primeros de grupo y deberán afinar la puntería ante una Turquía que siempre es un rival incómodo y físico.

​RD Congo vs. República Checa: Los «Leopardos» buscarán hacer valer este punto histórico. Si logran mantener la solidez defensiva que mostraron ante Portugal, tienen serias opciones de soñar con los octavos de final.

Colaboración: Aarón Ulacio M.