El inicio de la defensa del título mundial para Argentina no pudo tener un guion más glorioso. En un debut electrizante dentro del Grupo J, Lionel Messi no solo lideró el triunfo 3-0 ante Argelia, sino que se encargó de escribir una página de oro en los libros de historia del fútbol mundial.

​La jornada en el Kansas City Stadium vibraba con una electricidad especial. No era un partido cualquiera; el capitán argentino saltaba al campo para alcanzar la cifra astronómica de 200 partidos vistiendo la camiseta de la Selección Nacional. Una marca que, por sí sola, ya convertía la velada en un homenaje vivo a la constancia, pero el destino tenía reservado un desenlace épico.

​Los tres rugidos del capitán

​El partido, trabado por el despliegue físico de los argelinos, se abrió gracias a la magia inagotable del «10», que estuvo imparable:
​Minuto 17: Messi abrió el marcador con un potente remate de zurda desde fuera del área, un sello distintivo de su repertorio.
​Minuto 60: Tras una jugada colectiva, el capitán amplió la ventaja con una definición precisa que dejó sin opciones al guardameta.
​Minuto 76: Para sellar una noche de ensueño, completó su hat-trick con una ejecución magistral, sentenciando el 3-0 definitivo.

En la cima del mundo

​Con este triplete, Lionel Messi ha alcanzado a Miroslav Klose en la cima de la tabla de goleadores históricos de los Mundiales, sumando 16 tantos. Dos figuras, dos eras, un mismo registro que confirma la magnitud de lo que estamos presenciando: Messi no solo juega el Mundial, lo domina.

​Además, con esta actuación, Messi se convirtió en el primer jugador en marcar en cinco ediciones diferentes de la Copa del Mundo tras 20 años de trayectoria, iniciando con el pie derecho la búsqueda de la revalidación del título logrado en Catar. ¡Una noche que quedará grabada para siempre en la memoria de todos los que tuvieron el privilegio de ser parte de la historia de esta leyenda llamada Lionel Messi.

Colaboración: Aarón Ulacio M.