Una rápida negociación protagonizada por la administración Trump y la monarquía de Qatar logró un alto al fuego entre Israel y Hezbollah, que se enfrentaban en el sur del Líbano pese al Memorando de Entendimiento (MOU) firmado entre Estados Unidos e Irán.
La tregua entre el principal aliado regional de Washington y el proxy terrorista de Teherán permitiría que se inicien las conversaciones formales para ejecutar los 14 puntos previstos en el MOU que firmaron Donald Trump y Masoud Pezeshkian, presidente de Irán.
JD Vance, principal negociador norteamericano, canceló su viaje a Suiza cuando ayer Israel y el grupo terrorista Hezbollah ya cruzaban ataques al sur del Líbano. El vicepresidente no quería llegar al lago de Lucerna y asumir que la delegación iraní había suspendido su vuelo por la guerra en Medio Oriente.
Junto al vicepresidente estarán Steve Witkoff -enviado especial a Medio Oriente- y Jared Kushner -yerno de Trump-, cuando inicien las negociaciones formales en Suiza.
Al otro lado de la mesa estarán Mohamad Baqer Qalibaf, titular del Parlamento de Irán, y Abbas Araghchi, canciller del régimen, para iniciar conversaciones con un plazo mínimo de 60 días.
Será la primera vez en casi medio siglo que representantes de Estados Unidos e Irán protagonizan sin intermediarios una negociación clave para la región. Hasta ese momento, Washington y Teherán habían utilizado la intermediación de Qatar, Pakistán y Turquía.
En la primera fase de la negociación, Estados Unidos exigirá que Irán desmantele su programa nuclear, una pretensión que es resistida por el régimen chiíta.
Vance, Witkoff y Kushner plantearán una hoja de ruta que implica los siguientes pasos a cumplir:
–Incautar el uranio enriquecido y sacarlo de Irán.
–Poner límite a la capacidad de enriquecimiento iraní con el control de su tecnología, incluyendo las centrifugadoras.
-Establecer un método de inspección completa.
Será una negociación complicada: Washington y Teherán no coinciden en esa hoja de ruta.
El régimen chiíta aceptaría diluir el uranio enriquecido, pero rechaza la posibilidad de entregarlo y menos aún comprometer su capacidad tecnológica.
Estados Unidos cree que Irán aceptará entregar su principal proyecto geopolítico a cambio de fondos frescos que están ahora bloqueados y del levantamiento de sanciones económicas.
IB
