El denominado Gran Roble del Bosque de Sherwood, vinculado durante siglos a la leyenda de Robin Hood, ha muerto tras no presentar brotes de hojas esta primavera, confirmó la Real Sociedad para la Protección de las Aves (RSPB) del Reino Unido.
De acuerdo con un comunicado citado por medios internacionales, el emblemático árbol, con una edad estimada de unos 1.200 años, muestra signos concluyentes de deterioro irreversible al no haberse regenerado en la última estación, lo que confirma su declive final.
El roble, considerado uno de los más antiguos y grandes de Gran Bretaña, alcanzaba una circunferencia de aproximadamente 11 metros y una copa de unos 28 metros de diámetro, siendo durante siglos uno de los principales símbolos naturales del Bosque de Sherwood.
La organización explicó que el deterioro del árbol se debió a una combinación de factores, entre ellos la compactación del suelo provocada por el turismo masivo, así como las sequías prolongadas y el aumento de las temperaturas registrado en los últimos años.
Especialistas en dendrocronología y conservación forestal señalaron que, pese a los intentos de preservación, no fue posible revertir el daño acumulado en su ecosistema, agravado por la presión humana y las condiciones climáticas extremas.
El cambio climático, en particular la mayor frecuencia de veranos secos y calurosos, ha sido identificado como un factor clave en el acelerado proceso de deterioro del árbol.
Las autoridades forestales de Sherwood indicaron que el roble permanecerá en su ubicación como monumento natural e histórico, manteniendo su valor ecológico y su vínculo con el folclore y las leyendas populares asociadas a Robin Hood.
El caso ha reavivado el debate sobre la conservación de árboles milenarios y la vulnerabilidad del patrimonio natural frente a la presión turística y el calentamiento global.
SANA
