El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, confirmó oficialmente una operación con drones ucranianos dirigida contra la refinería petrolera de Tiumén, ubicada en el corazón de Siberia occidental. Esta acción representa un nuevo récord en la capacidad ofensiva de Kiev, al alcanzar un objetivo situado a más de 2.000 kilómetros de la frontera ucraniana.

La instalación atacada es una de las más relevantes del sector energético ruso. Horas después del incidente, fuentes oficiales rusas aseguraron que los sistemas de defensa aérea repelieron el ataque, sin que se registraran víctimas ni daños estructurales. No obstante, el personal de la planta fue evacuado de forma preventiva, según lo indicado por las autoridades locales.

Zelensky resaltó el empleo de drones de nueva generación, con un alcance superior a los 3.000 kilómetros. En su mensaje a la nación, el mandatario agradeció a las fuerzas especiales involucradas y reiteró que estas ofensivas forman parte de una respuesta legítima ante los bombardeos rusos contra ciudades ucranianas e infraestructura civil.

“Se trata de respuestas plenamente justificadas a los ataques rusos contra nuestro Estado. El plan de operaciones de largo alcance de Ucrania se está llevando a cabo”, declaró el líder ucraniano.

La refinería de Tiumén procesa anualmente cerca de seis millones de toneladas de crudo. Su producción incluye aproximadamente 500.000 toneladas de gasolina y 2,5 millones de toneladas de diésel. El gobernador regional, Alexander Moor, informó que los sistemas de defensa lograron interceptar los drones y que equipos de emergencia realizaron inspecciones en el área, sin reportar daños materiales de consideración.

Este ataque se produjo en una semana clave para Ucrania, que consolidó avances tanto en el frente diplomático como en el militar. Tras las recientes reuniones del G7 y el Consejo Europeo, Zelensky consiguió renovar el respaldo internacional, con nuevos compromisos de ayuda militar, tecnológica y financiera.

Analistas del centro Razumkov en Kiev señalaron que la prolongación del apoyo occidental, lejos de debilitarse, se ha fortalecido gracias a la convergencia de intereses estratégicos y valores compartidos entre Ucrania y sus aliados. Este respaldo se materializó en anuncios de contribuciones adicionales para la compra de municiones de defensa aérea y en proyectos conjuntos orientados a interceptar misiles balísticos, una de las amenazas más graves para el país.

El refuerzo tecnológico y financiero ha permitido a Ucrania intensificar los ataques de largo alcance contra la logística militar rusa y contra infraestructuras energéticas en territorio enemigo. Expertos en seguridad consideran que la capacidad de Kiev para ejecutar este tipo de operaciones representa un factor decisivo que podría inclinar la balanza en el curso del conflicto.

En otro orden, Volodímir Zelensky devolvió la Orden del Águila Blanca, la máxima condecoración de Polonia, luego de que el presidente polaco Karol Nawrocki le retirara el reconocimiento. La medida se produjo en medio de una crisis diplomática originada por la decisión de Kiev de homenajear a una unidad militar ucraniana vinculada a masacres de civiles polacos durante la Segunda Guerra Mundial.

Zelensky agradeció al pueblo polaco por su apoyo y expresó su disposición a mantener el diálogo para abordar los episodios históricos dolorosos que afectan la relación bilateral. En Polonia, la devolución de la condecoración generó fuertes críticas, y el primer ministro Donald Tusk advirtió que este conflicto solo beneficia al Kremlin.

EFE / Reuters