Los últimos bloqueos de carreteras que permanecían activos en Bolivia comenzaron a ser levantados este lunes después de que el ex presidente socialista, Evo Morales,respaldara la decisión de los sindicatos cocaleros del Trópico de Cochabamba de suspender temporalmente las medidas de presión que durante semanas alteraron la circulación en el país.
La determinación fue anunciada tras una reunión de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, principal bastión político y sindical del ex presidente. Aunque los cortes fueron retirados, Morales dejó en claro que su sector no considera concluida la movilización y que mantiene sus reclamos contra el gobierno de Rodrigo Paz.
“Por ahora un cuarto intermedio, no es rendirnos”, afirmó Morales durante una declaración pública realizada junto a dirigentes cocaleros. El ex mandatario insistió en que la decisión representa una pausa táctica y no el abandono de las protestas.
“Por ahora esto es una pausa temporal, esto no es una rendición”, agregó.
El anuncio llegó en el tercer día del estado de excepción decretado por el presidente Paz con el objetivo de recuperar el control de las carreteras y restablecer el tránsito en distintas regiones del país. Durante el fin de semana, la mayoría de los grupos movilizados abandonó los puntos de bloqueo, mientras que los sectores afines a Morales permanecían como el principal foco de resistencia.
El levantamiento de los bloqueos permitió reabrir corredores viales fundamentales para el transporte de bienes y pasajeros, especialmente en Cochabamba, donde se concentraban los últimos puntos de protesta. Sin embargo, los dirigentes cocaleros dejaron abierta la posibilidad de retomar las movilizaciones si consideran que sus demandas no reciben respuesta.
La suspensión temporal de los cortes reduce por ahora la presión sobre las autoridades y ofrece un respiro a sectores económicos afectados por semanas de interrupciones. No obstante, las declaraciones de Morales reflejan que el conflicto político sigue abierto y que la tensión entre el Gobierno y los movimientos que respaldan al ex mandatario continúa siendo uno de los principales factores de inestabilidad en Bolivia.
Infobae
