La escalada militar entre Estados Unidos e Irán volvió a cobrar fuerza diez días después de la firma del memorando de entendimiento entre ambas partes, tras el intercambio de ataques en las inmediaciones del estrecho de Ormuz y en medio de acusaciones mutuas de haber violado el alto el fuego.
La situación antes mencionada somete al acuerdo, que puso fin a cuatro meses de guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, a su prueba más delicada desde su entrada en vigor.
Aunque ambas partes han reiterado su compromiso con la vía de la negociación, la rápida evolución de los acontecimientos sobre el terreno pone de manifiesto la fragilidad de la tregua y evidencia que cualquier nuevo incidente en el estrecho de Ormuz o en otros frentes regionales podría hacer fracasar los entendimientos alcanzados y abrir la puerta a una escalada de mayor alcance que amenace una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
Intercambio de ataques
En las últimas horas se produjo un nuevo episodio de escalada militar después de que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunciara la ejecución de ataques contra posiciones iraníes que, según afirmó, albergaban instalaciones de radar, comunicaciones, defensa antiaérea, así como depósitos de drones y minas navales.
La operación, de acuerdo con Reuters, fue presentada como una respuesta al ataque contra un buque mercante en el estrecho de Ormuz.
Por su parte, Bahréin y Kuwait fueron objeto de ataques atribuidos a Irán. Las autoridades de ambos países aseguraron haber interceptado las ofensivas. Varios Estados, entre ellos Siria, Arabia Saudita, Qatar, Omán, Jordania y Egipto, condenaron esos ataques y expresaron su solidaridad con Bahréin y Kuwait, calificándolos de violación del derecho internacional y de obstáculo para los esfuerzos encaminados a reducir la tensión en la región, según comunicados oficiales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció su discurso al advertir, según Reuters, que Washington podría “completar la misión por la vía militar” si Irán continúa incumpliendo el acuerdo.
En respuesta, Teherán acusó a Estados Unidos de haber sido la primera parte en violar el memorando de entendimiento y advirtió que cualquier nueva agresión conduciría a la suspensión del proceso diplomático.
Ormuz… el punto más crítico
El estrecho de Ormuz volvió a situarse en el centro del conflicto entre Washington y Teherán. Estados Unidos sostiene que sus operaciones militares tienen como objetivo proteger la navegación comercial, mientras que Irán insiste en que la gestión del tránsito por el estrecho forma parte de sus responsabilidades conforme a lo establecido en el memorando de entendimiento.
Analistas consideran que la disputa ya no se limita a la seguridad de la navegación, sino que se ha extendido al futuro de la influencia sobre uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo, por el que transita aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas, lo que convierte cualquier escalada en un factor con impacto directo sobre los mercados internacionales de la energía.
El comercio marítimo avanza… con cautela
Pese a la persistencia de las tensiones, comenzaron a aparecer señales limitadas de reanudación del tráfico marítimo. La compañía francesa de transporte marítimo CMA CGM anunció este domingo que el portacontenedores Galápagos logró salir del estrecho de Ormuz y calificó ese hecho de “hito” dadas las complejas condiciones de seguridad. No obstante, confirmó que diez de sus buques continúan varados en el golfo, según Reuters.
Estimaciones publicadas por CNN Económica indican que entre 500 y 600 embarcaciones siguen bloqueadas en la región, mientras que el número de buques que logra atravesar diariamente el estrecho apenas alcanza unas 25 unidades, frente a las aproximadamente 125 que transitaban antes del estallido de la guerra.
Los datos anteriores reflejan la persistencia de la cautela entre las compañías navieras, así como el aumento de los costes de seguros y transporte.
Asimismo, varios informes del sector marítimo señalan además que la crisis ha afectado operaciones comerciales valoradas en más de 125.000 millones de dólares, mientras miles de marinos permanecen a la espera de que mejoren las condiciones de seguridad para reanudar sus rutas.
Una dura prueba para la diplomacia
Observadores consideran que la actual escalada no implica necesariamente el colapso del entendimiento entre Estados Unidos e Irán, aunque sí pone de relieve su fragilidad, especialmente porque los asuntos más complejos, entre ellos el programa nuclear iraní, el futuro del estrecho de Ormuz y las sanciones estadounidenses, continúan aplazados para futuras rondas de negociación.
Los analistas sostienen que el éxito del acuerdo dependerá de la capacidad de los mediadores para contener la escalada y establecer mecanismos claros que permitan gestionar las violaciones del alto el fuego, ya que cualquier nuevo enfrentamiento en el estrecho de Ormuz podría llevar rápidamente a la región de una tregua precaria a una confrontación regional más amplia.
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