La Copa del Mundo en su estado más puro y dramático. En un encuentro que acaba de finalizar y que mantuvo al planeta fútbol al borde del asiento, Brasil venció 2-1 a Japón en la ronda de los dieciseisavos de final.

No fue fácil para el Scratch; los asiáticos pegaron primero y tuvieron a la pentacampeona contra las cuerdas, pero la jerarquía sudamericana apareció en el momento cumbre para empatar el juego y, con un gol agónico en el minuto 90, sellar un boleto milagroso a los Octavos de Final.

Crónica del encuentro: Del fantasma de la eliminación al éxtasis total

El partido arrancó con un Japón sumamente respondón y ordenado. Lejos de achicarse ante las camisetas amarillas, el conjunto nipón leyó a la perfección las transiciones y sorprendió al mundo entero:

El golpe japonés: En una jugada rápida que agarró mal parada a la zaga brasileña, Japón inauguró el marcador. Un remate certero batió las redes de Alisson para poner el 1-0, desatando la locura en el banquillo asiático y sembrando las dudas y el nerviosismo en la fanaticada brasileña.

La reacción del Scratch: Con el agua al cuello y la eliminación directa acechando, Brasil tuvo que sacudirse el letargo. Ajustaron las líneas, adelantaron la presión y, con puro orgullo competitivo, encontraron el camino para batir el muro defensivo de Japón y firmar el ansiado 1-1 que devolvía la vida al equipo.

Minuto 90: El rugido final. Cuando las gradas se preparaban para el sufrimiento del tiempo extra, llegó el milagro. En la última posesión del tiempo regular, una combinación al límite en el área japonesa terminó con el balón al fondo de las mallas. Un 2-1 agónico que sentenció la eliminatoria y desató un carnaval inolvidable cuando ya no quedaba tiempo para más.

Lo más destacado del partido

Poder de resiliencia: Brasil supo remar contracorriente. No cayó en la desesperación tras verse abajo en el marcador en un partido de matar o morir, demostrando el oficio que se necesita para ser candidato al título.

La valentía de Japón: Los «Samuráis Azules» jugaron un partido memorable. Se pusieron en ventaja con fútbol ordenado y vertical, y defendieron su renta con el alma hasta que las individualidades de Brasil rompieron el cerrojo sobre la hora.

Golpe anímico para Octavos: Ganar un partido de esta manera, en el último suspiro del encuentro, inyecta una dosis de confianza brutal para el plantel suramericano de cara a lo que viene.

Rumbo a los Octavos de Final

Con las pulsaciones todavía a mil tras este final de película, Brasil se mete oficialmente entre las 16 mejores selecciones de la Copa del Mundo.

Próximo encuentro:

Brasil ya espera rival para la ronda de Octavos de Final. El cuerpo técnico tendrá que trabajar a marchas forzadas para corregir los despistes defensivos que hoy casi les cuestan el boleto, pues en la siguiente fase un error tempranero puede ser definitivo.