En un partido que rozó el drama absoluto en el Atlanta Stadium, la selección de Inglaterra logró sellar su clasificación a los octavos de final de la Copa Mundial 2026 tras vencer por 2-1 a la República Democrática del Congo.
Los dirigidos por Thomas Tuchel sufrieron al extremo ante una escuadra africana combativa, pero la jerarquía de su capitán dio vuelta a un destino que parecía torcerse desde el amanecer del encuentro.
Con este resultado, los Tres Leones espantan los fantasmas de la eliminación prematura, mientras que los Leopardos se despiden de su histórica primera aventura en fases de eliminación directa con la frente en alto.
Las claves de un partido al límite
El golpe africano: No se habían acomodado los aficionados en sus asientos cuando la sorpresa sacudió Atlanta. Apenas a los 7 minutos, Brian Cipenga aprovechó un desajuste en el retroceso inglés para batir a Jordan Pickford y firmar el 0-1, desatando la euforia congoleña.
La resistencia de Mpasi: Durante casi 70 minutos, el planteamiento de la RD Congo fue un muro. Con Chancel Mbemba liderando la zaga y Lionel Mpasi monumental bajo los tres palos, Inglaterra chocaba una y otra vez contra la impotencia, sumando tarjetas amarillas como la de Jude Bellingham por la frustración.
El factor Tuchel y los cambios: Al ver el panorama gris, el estratega alemán movió el banquillo en el complemento. Los ingresos de Bukayo Saka y Anthony Gordon refrescaron las bandas y le dieron la amplitud que el bloque defensivo africano le negaba a Marcus Rashford y Noni Madueke.
El despertar del «Ciudadano» Kane
Cuando las papas quemaban, apareció la leyenda. A los 75 minutos, tras un asedio incesante y asistencia precisa, Harry Kane empujó el balón para decretar el 1-1 de la tranquilidad.
Sin conformarse con la prórroga, el ariete del Bayern Múnich demostró por qué es uno de los mejores finalizadores del planeta: al minuto 86, cazó otra oportunidad en el área para sellar el 2-1 definitivo y su undécimo gol en Copas del Mundo, colocándose como el máximo anotador histórico de su país en esta competición.
«Sabíamos que no sería fácil. En un Mundial no hay rivales pequeños y el Congo demostró un nivel increíble. Tuvimos que mantener la calma y picar piedra hasta el final», analizó Kane al término de la batalla.
Próximo encuentro: Un plato fuerte en octavos
Inglaterra no tiene tiempo para celebraciones largas, ya que el cuadro del torneo le depara una auténtica prueba de fuego en la siguiente ronda.
Los británicos se verán las caras ante el anfitrión, México, que avanzó con paso perfecto liderando el Grupo A.
El escenario: El cruce promete paralizar el continente, pues obligará a los de Tuchel a meterse en el mítico e imponente Estadio Azteca, donde el Tri buscará hacer valer la altura y el apoyo de su gente para meterse en el quinto partido.
Colaboración: Aarón Ulacio M.
