Portugal dio una muestra de carácter en Toronto para dar vuelta el marcador, derrotar 2-1 a Croacia y clasificarse a los octavos de final de la Copa del Mundo, instancia en la que enfrentará a España.
Cristiano Ronaldo, autor de un gol de penal, se quedó con el duelo de leyendas ante Luka Modric, quien a sus 40 años jugó por última vez un partido de Mundiales.
Los portugueses fueron superiores en el primer tiempo, pero estuvieron lejos de trasladarlo al marcador. En el complemento aguardaban todas las emociones.
Croacia salió a jugar los últimos 45 minutos con una postura mucho más ofensiva a la mostrada y 53′ lograría abrir el marcador a través de Ivan Perišić, quien controló en soledad un centro pasado y remató de zurda.
Portugal respondió rápidamente. Rafael Leão reventó el travesaño desde afuera del área y después un offside milimétrico le ahogó el festejo a Cristiano Ronaldo.
A los 65′, convocado por el VAR, el árbitro marcó un discutido penal a Renato Veiga. Cristiano se hizo cargo de la ejecución y no perdonó. Primer gol para él en duelos de eliminación directa en Mundiales.
Con el marcador 1-1, Roberto Martínez decidió reemplazar al capitán por Joao Neves. No le gustó nada al Bicho.
Croacia iba en busca de la victoria y estuvo muy cerca de lograrla, pero nuevamente la tecnología jugó un papel fundamental al marcar un muy fino offside en de Susic en lo que hubiera sido el 2-1.
Iba el tercer minuto de adición cuando Gonçalo Ramos conectó de cabeza el centro de Leao y desató la fiesta de Portugal en Toronto.
Aún quedaban más emociones y polémicas: a los 112′, Gvardiol le daba el agónico empate a Croacia y forzaba la prórroga, pero tras ser convocado por el VAR el juez Espen Eskås marcó posición adelantada previa y la victoria fue para los lusos.

EG
