En un cierre de partido accidentado y de locura absoluta en el New York New Jersey Stadium, la selección de Noruega firmó una hazaña inolvidable al vencer 2-1 a Brasil, sellando su boleto a los cuartos de final de la Copa Mundial 2026.
El encuentro, que se mantuvo cerrado y sumamente táctico durante casi ochenta minutos, estalló en el tramo final gracias al repertorio completo de Erling Haaland, autor de un doblete exprés que incluyó un fiero remate de larga distancia para dejar sin respuestas al Scratch.
La Canarinha intentó reaccionar en el tiempo añadido con un penal ejecutado por Neymar Jr. tras una polémica agresión en el área, pero el esfuerzo fue tardío ante un conjunto nórdico que supo golpear en las jugadas precisas.
Las claves de un final de película
El testazo que rompió el cerrojo: Tras un desarrollo espeso donde Brasil controlaba la posesión pero carecía de profundidad, la pizarra noruega funcionó a la perfección al minuto 79. Martin Ødegaard frotó la lámpara y envió un centro quirúrgico al corazón del área para que Erling Haaland, ganándole la posición con su imponente físico a los centrales, conectara un cabezazo fulminante que dejó sin opciones a Alisson para el 1-0.
El latigazo desde la frontal: Lejos de replegarse, Noruega aprovechó el desconcierto brasileño para liquidar el pleito. Al minuto 90, justo cuando se cumplía el tiempo reglamentario, Haaland recibió un balón en tres cuartos de cancha, se perfiló ante la pasividad de la zaga y sacó un potente tiro raso desde fuera del área que se coló ajustado al poste de Alisson para el 2-0.
Cuando el partido moría en el minuto 90+4′, el juego aéreo en el área noruega terminó en escándalo. Tras un tiro de esquina, el defensor Leo Østigård impactó con un duro codazo sobre Casemiro que lo dejó tendido en el césped. Tras la revisión obligatoria en el monitor del VAR, el principal sentenció la pena máxima. Neymar Jr. ejecutó con maestría al poste izquierdo para poner el 2-1 definitivo.
Lo más destacado
La nota destacada de la jornada fue la capacidad de Haaland para resolver el partido con dos registros totalmente distintos: poderío aéreo en el área chica y pegada de media distancia con un disparo raso impecable.
Sin embargo, la tensión física del encuentro se vio reflejada en la jugada del penal sobre Casemiro, una agresión que encendió los ánimos entre ambos planteles en el epílogo. A pesar del descuento de Neymar que revivió el drama, la zaga roja mantuvo el orden en los segundos finales para amarrar un triunfo histórico en tierras estadounidenses.
«Sabíamos que la paciencia y variar los ataques serían nuestras mejores armas. En el segundo gol vi el espacio fuera del área y decidí pegarle raso para complicar a Alisson. Sufrimos al final con la jugada de Casemiro y el penal, pero este grupo demostró un carácter gigante», analizó Erling Haaland al cierre de la transmisión.
Colaboración: Aarón Ulacio M.
