Los fondos de inversión extranjeros, como los «hedge funds», y de capital privado continúan interesados en la restructuración de la deuda externa de Venezuela, al tiempo que otras empresas extranjeras mantienen sus intenciones de invertir en diferentes sectores de la economía del país, pese a los terremotos ocurridos el 24 de junio. Incluso, la firma Orinoco Research considera posible que se abran nuevas oportunidades de inversión en las aéreas de viviendas y construcción.

«Los fondos de inversión que estaban interesados en la deuda externa, siguen pendientes de la reestructuración. También hay otras empresas interesadas en petróleo, minería, agroindustria, entre otros sectores, y siguen con las mismas intenciones. Lo único que ha cambiado es que algunos ahora han preguntado cómo se puede ayudar y algunas de estas empresas ya han enviado donaciones monetarias y en productos», sostuvo Elías Ferrer, fundador de Orinoco Research.

Algunas de estas empresas a las que hace mención Ferrer ya habían visitado Venezuela para asistir al evento “Caracas Investment Week”, organizado por la firma asesora a finales de abril. Las mismas son provenientes de Estados Unidos, Reino Unido, Europa y de Latinoamérica.

Ferrer aseguró que mantienen sus intereses en Venezuela y augura que tras los devastadores terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron al país hace 12 días, «es posible que se abran nuevas oportunidades. Por ejemplo, proveer casas prefabricadas a damnificados y más a largo plazo reconstruir en las zonas afectadas».

Sin embargo, advierte que «una pregunta clave es quién pagará. Tras los desprendimientos en Vargas en 1999, el Estado pudo reubicar a miles de familias con la Misión Vivienda, ¿pero hoy en día tiene la misma capacidad? La población también está más empobrecida, por lo que no podrá pagar por unas obras que pueden ser más caras esta vez, si consideramos que las regulaciones serán más estrictas».

Para Orinoco Research, lo que más podría ayudar a Venezuela en este contexto sería recuperar fondos congelados y acelerar el proceso de que aterricen las ventas por el petróleo. «Hablamos de miles de millones de dólares mensuales que ningún país u organización tiene la capacidad o la intención de donar».

BE