El fútbol le debía una noche de redención histórica a La Roja, y el Estadio Los Ángeles fue testigo de cómo la nueva generación española sabe sufrir, resistir y golpear con la jerarquía de los grandes candidatos. En un duelo electrizante y de altísima tensión táctica, España derrotó 2-1 a Bélgica en los cuartos de final de la Copa del Mundo, metiéndose de forma agónica entre los cuatro mejores equipos del planeta por segunda vez en su historia.

El planteamiento de Luis de la Fuente, lleno de paciencia y circulación fluida, terminó quebrando el muro de unos Diablos Rojos aguerridos, que a base de contragolpes letales e individualidades vendieron carísima su eliminación.

Lo más destacado del partido: De la pizarra táctica a la locura agónica

La gran sorpresa en el once inicial español justificó su presencia muy temprano. Tras una excelente jugada colectiva iniciada por Pedro Porro y Lamine Yamal, Dani Olmo remató de primera; Thibaut Courtois logró desviar el balón con reflejos felinos, pero Fabián Ruiz estuvo atento al rebote para mandarlo al fondo de las redes y poner el 1-0.

Cuando España parecía tener hipnotizado a su rival con la posesión, Kevin De Bruyne destrabó el mediocampo abriendo el juego para Timothy Castagne. El lateral mandó un centro milimétrico que Charles De Ketelaere conectó con un soberbio cabezazo al ganarle la posición a Pau Cubarsí. La anotación no solo puso el 1-1, sino que fulminó la racha de 650 minutos sin recibir gol que ostentaba Unai Simón en el torneo.

El partido cambió su rumbo cuando el guardameta belga Thibaut Courtois tuvo que retirarse lesionado, dejando la responsabilidad al joven Senne Lammens.

Al borde de los tiempos extras, un disparo de Pau Cubarsí picó de forma incómoda en el área belga. Lammens no logró asegurar el balón y dejó un rebote corto; Mikel Merino, quien había ingresado minutos antes desde el banquillo, se anticipó a todos para firmar el definitivo 2-1 desatando la locura total en las gradas españolas.

Una final adelantada en Dallas

Con este triunfo, el camino de la escuadra española apunta directamente hacia la gloria máxima, aunque el próximo obstáculo es el más imponente de todos: La Roja se medirá cara a cara ante el combinado de Kylian Mbappé y compañía, que viene de eliminar con autoridad a Marruecos por 2-0. Un choque continental definitivo por el boleto a la gran final de la Copa del Mundo.

Colaboración: Aarón Ulacio M.