El campeón del mundo sabe que para retener la corona no basta con jugar, hay que saber sufrir. En una noche de pulsaciones al límite en el Estadio Kansas City, la selección de Argentina avanzó a las semifinales de la Copa del Mundo tras doblegar 3-1 a una heroica Suiza en el tiempo extra, desatando la locura de los miles de hinchas albicelestes que tiñeron las tribunas de celeste y blanco.
El conjunto dirigido por Lionel Scaloni tuvo que picar piedra frente a un bloque helvético ultra disciplinado que, incluso jugando con diez hombres durante casi todo el tiempo extra, vendió su eliminación a un precio astronómico.
Argentina comenzó dueña del balón y golpeó primero gracias al laboratorio táctico. Lionel Messi ejecutó un tiro de esquina milimétrico que encontró la cabeza de Alexis Mac Allister, quien se elevó con fuerza entre las torres suizas para mandarla al ángulo de Gregor Kobel para el 1-0.
Cuando la Albiceleste parecía regular el ritmo del partido, Suiza encontró petróleo en una transición rápida. Dan Ndoye aprovechó un descuido defensivo para romper el cerrojo de Emiliano Martínez y estampar un sorpresivo 1-1 que mandó el partido al dramatismo puro.
La expulsión que cambió el tablero
La tensión aumentó cuando el atacante helvético Breel Embolo vio la tarjeta roja (segunda amarilla) tras una revisión del VAR en el minuto 72 por protocolo de identidad equivocada, dejando a Suiza replegada por completo en su propio campo de cara al cierre.
Tras un dominio estéril en los primeros 15 minutos de la prórroga, la paridad se rompió mediante una genialidad. El ingresado José Manuel López asistió a Julián Álvarez, quien controló al borde del área grande y sacó un bombazo en comba directo a la escuadra superior derecha, marcando su primer gol del torneo en el momento más oportuno.
Con Suiza volcada en ataque, Lautaro Martínez comandó una contra fulminante, sirvió para Thiago Almada cuyo remate fue tapado por Kobel, pero el propio ‘Toro’ Martínez cazó el rebote para firmar el 3-1 definitivo que cerró el boleto.
Clásico de alta tensión por el pase a la final
Con este triunfo épico, la Albiceleste inscribe su nombre entre los cuatro mejores del certamen y se alista para un choque histórico en la siguiente ronda.
El equipo de Scaloni se verá las caras con los Tres Leones, quienes previamente remontaron su eliminatoria frente a Noruega (2-1). Un clásico del fútbol mundial con aroma a revancha y tintes históricos en busca del boleto a la gran final de Nueva York.
Colaboación: Aarón Ulacio M.
